La agresión se difundió a través de las redes sociales ya que el agredido, logró filmar con su teléfono celular cuando era golpeado y el video se viralizó rápidamente


En las últimas horas, cinco policías de Tucumán fueron separados de sus funciones y puestos a disposición de la Justicia, luego de la denuncia realizada por un abogado, quien aseguró que fue golpeado, esposado y alojado en el calabozo de una comisaría, a la que asistió para ampliar una denuncia que había realizado.

Por su parte, el subsecretario de Seguridad, José Ardiles, señaló: “Apenas nos enteramos de esta gravísima denuncia y tuvimos acceso al video filmado por la víctima, se decidió pasar a disponibilidad a los efectivos señalados y se los puso a disposición de la Justicia”.

En ese sentido, la agresión se difundió a través de las redes sociales ya que el agredido, Enrique Courtade, logró filmar con su teléfono celular cuando era golpeado y el video se viralizó rápidamente, llegando a las autoridades del ministerio de Seguridad provincial.

“Fui a la comisaría a hacer una denuncia pero no me la querían tomar y entonces me llevaron a la oficina del comisario, quien comenzó a golpearme como se observa en el video”, agregó Courtade, quien grabó el momento de la agresión porque “quería tener garantías”, y explicó que luego fue atacado por otros cuatro policías y a raíz de los golpes recibidos le “sacaron un diente”.

“Luego me llevaron esposado a un calabozo, me pusieron la rodilla en la nuca y me apretaron el cuello con una bufanda, pese a que les pedí que no me golpearan porque soy asmático”, agregó y sostuvo que lo “estuvieron torturando durante casi una hora y por un momento”, pensó que iban a matarlo, hasta que un funcionario judicial lo “rescató” ya que “una mujer lo reconoció y llamó por teléfono”.

Tras el hecho, desde la seccional elevaron las actuaciones a la fiscalía poniendo al comisario Arnaldo Villafañe como víctima de la situación, mientras que el abogado indicó que los policías le borraron el video, pero fue a un técnico y logró recuperarlo.

Ardiles repudió lo sucedido y sostuvo que el ministro Claudio Maley y el jefe de Policía, Manuel Bernachi, “no toleran ni tolerarán ningún tipo de acto inmoral, abuso de la fuerza ni conductas reñidas con la defensa y garantía de los derechos humanos por parte de miembros de la fuerza”.

No obstante, este incidente protagonizado por personal de la Policía, se produce luego de los crímenes de Luis Espinoza y Walter Nadal, en los que estuvieron involucrados efectivos de la fuerza.




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