La excelencia alcanzada por la producción olivícola del sudeste bonaerense volvió a recibir reconocimiento internacional. Finca Rumaroli obtuvo recientemente una sobresaliente actuación en el London IOOC Global Olive Oil Stars 2026, una de las competencias más prestigiosas y exigentes del mundo para los aceites de oliva virgen extra.
En esta edición, dos de sus productos fueron distinguidos con medalla de oro: el Blend Rumaroli y el varietal Coratina Garbo, ratificando la calidad de una marca que continúa consolidando su presencia entre los mejores aceites de oliva del planeta.

"Cada reconocimiento refleja el compromiso, la precisión y el cuidado que ponemos en cada etapa del proceso, buscando expresar en cada varietal carácter, equilibrio y complejidad sensorial", destacó María Saavedra, responsable de la firma.
Para la empresaria, estos premios constituyen una validación internacional del trabajo que la empresa viene desarrollando desde hace más de una década.
"Es una valoración objetiva de los jurados más calificados del mundo sobre la calidad que estamos elaborando", afirmó.

Una apuesta familiar que se transformó en un modelo productivo
Detrás de cada reconocimiento hay una historia de esfuerzo, perseverancia e inversión. Guillermo Rosotti y María Saavedra impulsaron hace más de diez años un proyecto que apostaba por una actividad poco habitual para la región y hoy se han convertido en uno de los principales referentes de la olivicultura nacional.
"La zona de la provincia de Buenos Aires es privilegiada y por eso decidimos comenzar con este proyecto familiar. Hubo muchos aciertos, pero también muchos errores. Muchas veces se ve el resultado final, pero no todo el recorrido. Justamente esos errores nos permitieron crecer y avanzar más fortalecidos", explicó.

La calidad alcanzada por sus aceites es el resultado de un trabajo sostenido y profesional, basado en estrictos controles durante todo el proceso productivo.
"Se logra con un trabajo profesional de nuestro equipo, con estándares de calidad en el cuidado de la materia prima y en su procesamiento", sostuvo.
Lo que comenzó como un emprendimiento familiar es hoy una importante fuente de empleo y desarrollo para la región, generando valor agregado a partir de una actividad que continúa expandiéndose en el sur bonaerense.
El crecimiento de una actividad con identidad regional
El avance de proyectos como Finca Rumaroli, Garbo y La María coincide con el crecimiento que viene registrando el sector olivícola en el sudeste de la provincia de Buenos Aires.
La reciente inauguración de la Ruta del Olivo representa un nuevo impulso para una actividad que no sólo genera producción, sino también oportunidades vinculadas al turismo, la gastronomía y el desarrollo económico regional.

En un territorio históricamente identificado con la agricultura y la ganadería, la producción de aceite de oliva premium comienza a consolidarse como una alternativa de alto valor agregado y proyección internacional.
Actualmente la empresa no exporta su producción, aunque sus responsables reconocen que ese objetivo forma parte de los próximos desafíos.
"No estamos exportando todavía, pero pensamos hacerlo más adelante. Nos estamos preparando para eso y por eso avanzamos con nuevas plantaciones", explicó Saavedra.
De Turquia a Londres: una cadena de reconocimientos internacionales
El reciente éxito alcanzado en Londres se suma ahora al significativo reconocimiento obtenido en Turquía en el mes de mayo.
Allí, su aceite Rumaroli Blend obtuvo medalla de oro y el galardón a "Mejor Aceite de Oliva Extra Virgen de Argentina", mientras que el varietal Garbo Coratina recibió medalla de plata, reforzando el posicionamiento de la marca entre los mejores aceites del mundo.

En aquella oportunidad, el Municipio de Coronel Dorrego, a través de la Dirección de Producción, felicitó públicamente a la empresa por los logros obtenidos en el exterior.
El director de Producción, Juan Ignacio Colantonio, destacó la consolidación de estándares de calidad internacional alcanzados por la firma y remarcó la importancia de seguir fortaleciendo el sector olivícola regional, que en los últimos años ha ganado una creciente presencia en mercados y concursos internacionales.

Una trayectoria que acumula distinciones
Los premios obtenidos en Londres y Turquía se suman a una destacada cosecha de reconocimientos logrados durante 2025.
Ese año, el varietal Coratina de Garbo fue distinguido como "Mejor AOVE de Argentina" en dos de los concursos más importantes del sector: el TerraOlivo International Olive Oil Competition de Israel y el EVO International Olive Oil Contest de Italia.
Además, el mismo varietal logró ubicarse dentro del Top 10 del Mediterranean International Olive Oil Competition, certamen que reúne a algunos de los mejores aceites de oliva del mundo."
La marca continúa sumando medallas y reconocimientos para sus líneas Garbo Coratina y Garbo Blend, consolidando una trayectoria que trasciende las fronteras nacionales y que pone en valor el potencial productivo de Coronel Dorrego, Tres Arroyos y de todo el sudeste bonaerense.

Un reconocimiento que va más allá de las medallas
Para María Saavedra, cada premio tiene un significado que trasciende el reconocimiento a la calidad del producto:
"Sabemos que detrás de cada premio internacional no hay solamente una medalla. Hay una historia de trabajo, de perseverancia y de sueños compartidos. Junto a Guillermo apostamos hace más de diez años por este proyecto cuando muchos dudaban de que el olivo pudiera convertirse en una actividad de referencia en nuestra región".
"Hoy - continúa - estos reconocimientos nos llenan de orgullo porque reflejan no sólo la calidad de nuestros aceites, sino también una historia de emprendedurismo, generación de empleo y desarrollo productivo que contribuye al crecimiento del sudeste bonaerense."
Una historia que sigue escribiéndose desde los olivares del sur bonaerense y que hoy encuentra en cada premio internacional una nueva confirmación del potencial productivo que la región tiene para ofrecer al mundo.

