Este jueves durante la segunda Sesión Ordinaria del Honorable Concejo Deliberante, el Departamento Ejecutivo elevó, para ser puesto a consideración por fuera del orden del día, el proyecto de ordenanza para ratificar el convenio suscripto con Humming Airways SA, para recueperar los viajes aereos entre Buenos Aires y Tres Arroyos.
La iniciativa no llegó al tratamiento debido a que no alcanzó los 2/3 de los votos para ingresar al recinto.

Esto provocó la reacción del intendente Pablo Garate que al respecto mencionó:
"...el proyecto no pudo ser tratado por falta de quórum. “Por decisión del Movimiento Vecinal, La Libertad Avanza, la Coalición Cívica y Nuevos Aires, no se dio el debate. Y eso significa perder tiempo, oportunidades y desarrollo”, señaló.
Garate remarcó la importancia estratégica de contar con conectividad aérea: “No es un capricho. Es pensar en el crecimiento de Tres Arroyos, en más turismo, más comercio, más industria, mejores posibilidades en salud y en el desarrollo general de nuestra comunidad”.
En ese sentido, agregó: “Mientras en otras ciudades esto ya está funcionando, nosotros seguimos discutiendo si avanzamos o no. Y la verdad es que no podemos quedarnos atrás”.
Por último, el intendente sostuvo: “Esto no debería ser una discusión política ni ideológica. Es una decisión sobre el futuro de Tres Arroyos: si queremos estar conectados o seguir aislados.
Desde nuestro lugar, vamos a seguir insistiendo, como en cada tema de gestión, para que la ciudad avance” - finalizó.
Por su parte la Cámara Económica de Tres Arroyos emitió un comunicado con declaraciones similares a las empleadas por el intendente Garate, que podés leer HACIENDO CLIC ACÁ.
El Movimiento Vecinal y su comunicado
Por su parte el Movimiento Vecinal, a través de un comunicado enviado a los medios de prensa, dejó en claro cuales fueron sus cuestionamientos y el motivo del no tratamiento de esta iniciativa en esta oportunidad.
Comunicado del Movimiento Vecinal
EL MOVIMIENTO VECINAL RECHAZA QUE SE PRETENDA CONFUNDIR CONTROL CON OBSTRUCCIÓN
Ante las expresiones que intentan presentar al Concejo Deliberante como un obstáculo frente al convenio vinculado a Humming Airways, desde el Movimiento Vecinal consideramos necesario aclarar que pedir análisis, información y tratamiento responsable de un expediente no constituye una traba, sino una obligación institucional.
El convenio contempla aspectos que merecen ser evaluados con seriedad, especialmente en lo referido a exenciones, uso de recursos municipales y compromisos que pueden impactar sobre el funcionamiento del aeródromo.
Llama la atención que un proyecto sobre el cual —según se ha manifestado— se viene trabajando desde hace más de 10 meses, pretenda ser tratado sin el tiempo adecuado de análisis en el ámbito del Concejo Deliberante. Si hubo tiempo para su desarrollo, también debe haberlo para su evaluación responsable.
También resulta necesario señalar que esta gestión creó la Subsecretaría de Gobierno y Transporte, que, a la vista de los resultados, ni siquiera ha logrado canalizar este convenio en tiempo y forma. Se trata de una decisión política del propio gobierno, que además definió quién estaría al frente de esa responsabilidad.

La urgencia no puede ser excusa para evitar el control. La gestión pública no se mide por los anuncios, sino por la planificación, la coordinación y los resultados.
Hay además un punto central que no puede pasarse por alto: la equidad. Cuando se plantea eximir de tasas a una empresa en particular, es válido preguntarse con qué criterio se otorgan esos beneficios y por qué no alcanzan a otros comerciantes, pymes y vecinos que también sostienen la economía local todos los días.
Desde nuestro espacio queremos ser claros: no nos oponemos a ninguna iniciativa que pueda mejorar la conectividad de Tres Arroyos y generar nuevas oportunidades para la ciudad. Acompañar el desarrollo también implica ejercer el control y actuar con responsabilidad.
El Concejo Deliberante no está para levantar la mano automáticamente frente a cada anuncio del Ejecutivo. Está para analizar, debatir, pedir explicaciones y resguardar el interés de los vecinos.
Si el convenio es realmente beneficioso para Tres Arroyos, no debería generar incomodidad que sea revisado con transparencia, responsabilidad y reglas claras para todos. Lo que debilita la confianza pública no es el control institucional, sino la idea de que todo debe aprobarse sin discusión.
Desarrollo sí. Privilegios, no.
