Conducía alcoholizado, drogado y a exceso de velocidad cuando volcó y murió su amigo.


En la madrugada del domingo 4 de agosto, un automóvil Gol Trend que trasladaba dos jóvenes de Santa Rosa hacia Toay, volcó en la rotonda de la calle Pecho Colorado y luego chocó contra un árbol, con el saldo fatal de un adolescente de 17 años fallecido.

Matías Ezequiel Villa, el conductor, de 25 años, manejaba alcoholizado, drogado y a exceso de velocidad cuando perdió el control del auto y, en medio de los tumbos, salió despedido David Adrián Ortiz Weigel, quien murió en el acto.

Este miércoles, en un juicio abreviado, la jueza de control de Santa Rosa, María Florencia Maza, condenó al joven Villa a tres años de prisión en suspenso y siete años de inhabilitación especial para conducir “por resultar autor del delito de homicidio culposo por la conducción antirreglamentaria”.

El vehículo siniestrado en la Avenida Perón (El Diario)

Pero antes de la sentencia, los padres de la víctima expresaron al fiscal que “Villa era el mejor amigo de su hijo“, que no querían que vaya preso, que “se trató de un accidente“, que no le guardan rencor y quisieran que “este incidente culmine de la mejor manera para todos“.

La investigación determinó que el conductor manejaba con 0,90 g/l de alcohol en sangre, bajo los efectos de la cocaína y a una velocidad aproximada de 117 kilómetros por hora.

La jueza impuso además a Villa: “fijar domicilio, del que no podrá ausentarse sin conocimiento y/o autorización judicial, someterse al cuidado y contralor del Ente de Políticas Socializadoras, debiendo comparecer del 1 al 5 de cada mes, abstenerse de usar estupefacientes o de abusar de bebidas alcohólicas, y cumplir con el curso de rehabilitación y concientización para condenados por siniestros viales que coordina la organización no gubernamental Estrellas Amarillas.




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