El dramático estado de salud de la mamá de Agostina Vega a un mes del femicidio
Melisa Heredia, la madre de la adolescente de 14 años asesinada en la ciudad de Córdoba, atraviesa un cuadro de salud mental crítico. Los detalles de la situación.


El estado de Melisa Heredia, madre de Agostina Vega, es de extrema vulnerabilidad, a 30 días del femicidio que conmocionó a la ciudad de Córdoba. Según revelaron sus padres, Miguel y Elizabeth, la mujer se encuentra en su casa, pero “no tiene el alta definitiva” ya que está bajo un estricto tratamiento médico.

La familia tuvo que construir un escudo informativo alrededor de Melisa para evitar un colapso mayor. En su vivienda se prohibió el consumo de noticieros y el acceso a redes sociales, siguiendo las recomendaciones de los profesionales que la asisten.
El proceso de recuperación es lento y fragmentado. Los médicos sugirieron que Melisa “no se entere de todos los detalles de la causa”, según explicaron a La Voz en Vivo. Tampoco debe saber acerca de la crueldad con la que fue asesinada su hija, para evitar recaídas profundas.
A pesar de los esfuerzos, la curiosidad de la madre por saber qué ocurrió con su hija generó situaciones de tensión. Los abuelos relataron que, tras una breve charla informativa recientemente, Melisa sufrió una “crisis inmediata” que obligó a frenar cualquier avance.

“Ella no es tonta, se da cuenta de que hay más información, pero vamos de a poco como se puede”, explicaron sus padres. La situación se agrava por el impacto emocional de no poder retomar su vida normal, incluyendo el cierre de la roticería familiar.
Al delicado cuadro clínico se suma la presión de la querella paralela. La abogada del padre de Agostina solicitó investigar a Melisa por supuestas inconsistencias en la denuncia inicial, calificando el entorno materno como parte de la “escena delictual”.

Ante esto, los abuelos de Agostina denunciaron una “falta de respeto terrible” hacia su hija, a quien definen como una víctima que perdió a su niña de forma atroz. Aseguran que los ataques mediáticos y legales solo empeoran su estado de salud.
Miguel recordó que Melisa nunca ocultó información y que esa misma madrugada del domingo dio nombres y direcciones precisas, pero que en la Unidad Judicial 13 “la boludearon durante cuatro horas” antes de tomarle la denuncia.
Mientras Melisa intenta recuperarse, la familia también debe contener al hermano menor de Agostina. El niño de 8 años, a un mes de ausencia escolar por recomendación psicológica, intentará retomar sus clases esta semana.
“Él es chiquito, pero extraña mucho a su hermana; se queda mirando el altar que hizo la gente en la vereda y se enoja”, relataron los abuelos. Esta dinámica familiar, marcada por el duelo y el tratamiento médico, mantiene a Melisa en un estado de aislamiento preventivo.

La familia insiste en que no permitirán que se siga “ensuciando” el nombre de Melisa mientras ella pelea por su salud. “Sepan que nosotros tenemos todo grabado, contra esa gente que la trató de todo también vamos a ir”, advirtió Miguel en relación a los ataques mediáticos.