¿Revisando cámaras?: las imágenes que nadie había visto de Claudio Barrelier
Tras el levantamiento del secreto de sumario, se conocieron imágenes clave que reconstruyen los movimientos del principal acusado por el femicidio de Agostina Vega.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega incorporó en las últimas horas nuevas pruebas que podrían resultar determinantes para el avance de la causa.

Luego de que el fiscal Raúl Garzón levantara el secreto de sumario, trascendieron una serie de fotografías y registros de cámaras de seguridad que permiten reconstruir los movimientos de Claudio Barrelier, el principal acusado por el crimen de la adolescente de 14 años.
Las imágenes fueron obtenidas entre el 23 y el 25 de mayo y forman parte del material analizado por los investigadores para establecer cómo se desarrollaron los hechos.
Uno de los registros considerados más relevantes fue captado durante la tarde del domingo 24 de mayo, cuando el cuerpo de Agostina todavía se encontraba en la vivienda ubicada sobre calle Juan del Campillo, en barrio Cofico.
Según consta en la investigación, alrededor de las 18 se observa a Barrelier salir de la propiedad y dirigirse hacia una cámara de vigilancia instalada frente al domicilio.

Las fuentes judiciales interpretan que el acusado habría intentado verificar el alcance del dispositivo para conocer qué sectores de la calle quedaban registrados y cuáles permanecían fuera del campo visual.
La situación adquiere especial relevancia porque esa misma cámara terminó registrando algunos de los movimientos más importantes para la causa, incluyendo la llegada de Agostina a la vivienda y las posteriores maniobras vinculadas al traslado de sus restos.
El material incorporado al expediente permitió a los investigadores elaborar una secuencia temporal detallada de los hechos ocurridos entre el sábado 23 y el lunes 25 de mayo.

De acuerdo con la reconstrucción judicial, Agostina llegó en taxi a la zona de barrio Cofico durante la noche del sábado 23 de mayo. Las cámaras registraron que a las 22.40 Barrelier salió de la vivienda para encontrarse con la adolescente.
Quince minutos después, ambos ingresaron juntos al domicilio. A partir de ese momento, la joven no volvió a ser vista con vida. Durante las horas siguientes, las cámaras captaron distintos movimientos de personas vinculadas al entorno del acusado, además de varias salidas breves del propio Barrelier, quien fue registrado realizando llamadas telefónicas en la vía pública.

La secuencia más comprometida para el acusado se produjo durante la mañana del lunes 25 de mayo. Según la fiscalía, a las 9.48 Barrelier abandonó el domicilio utilizando un vehículo de aplicación para dirigirse a buscar un Ford Ka perteneciente a Soledad Andreani, actualmente imputada por encubrimiento agravado.
Las imágenes muestran que el auto regresó a la vivienda cerca de las 10.55 y permaneció estacionado durante aproximadamente 18 minutos. Para los investigadores, ese lapso resulta fundamental. La hipótesis judicial sostiene que durante ese tiempo habrían sido cargados distintos elementos utilizados para trasladar los restos de la adolescente.

Posteriormente, otros registros obtenidos por cámaras de monitoreo urbano ubicadas en barrio Ampliación Ferreyra permitieron seguir parte del recorrido hasta la zona donde finalmente fueron hallados los restos de Agostina.
Con el secreto de sumario ya levantado, la fiscalía profundiza el análisis de las imágenes y de otras pruebas incorporadas al expediente. Uno de los principales interrogantes sigue siendo si Barrelier actuó solo o si recibió colaboración para concretar el traslado y posterior descarte del cuerpo.

Para los investigadores, las fotografías y registros de videovigilancia constituyen una pieza clave para reconstruir el recorrido completo del acusado y establecer todas las responsabilidades penales en uno de los casos que más conmocionó a Córdoba en los últimos años.