La mujer aseguró que tanto su nieto como la víctima mantenían una buena relación bajo el mismo techo.


A casi dos años de ser capturado por la policía santafesina, un joven acusado de matar a la pareja de su abuela afrontará desde este lunes el juicio oral y público en los Tribunales de la capital provincial.

En la víspera, la Fiscalía Regional 1 ratificó el pedido de pena de 22 años de prisión para FAM, como identificaron por sus iniciales al presunto autor del crimen de Manuel Aurelio Lizoqui luego de un ataque a balazos en Azcuénaga al 1600.

De acuerdo a la teoría de los investigadores, tanto el sospechoso como la víctima se habían cruzado el día anterior al tiroteo fatal. En esa ocasión, el hombre de 58 años había discutido con una hermana adoptiva del nieto de su pareja y éste lo amenazó de muerte y le disparó, aunque sin herirlo.

La noche del 24 de julio de 2016 se produjo el segundo y último atentado. Lizoqui fue perseguido mientras circulaba en moto y cayó tras recibir un balazo en la parte izquierda del tórax. Si bien lo trasladaron al Hospital Cullen, falleció el sábado siguiente.

“El delito fue cometido con total desprecio por el vínculo afectivo de más de 10 años de convivencia que había generado su abuela”, observaron los fiscales Cristina Ferraro y Gonzalo Iglesias sobre la conducta de FAM. La mujer declaró en su momento que tanto víctima y victimario compartían la misma casa y tenían buena relación, además de que Lizoqui “mantenía económicamente a toda la familia”.

Días después del asesinato, la policía dio con la pistola calibre 9 milímetros utilizada en el homicidio. El arma estaba en poder de un hermano de FAM, por lo que también interino la Justicia de Menores en torno al caso.

El acusado logró evadir a las autoridades durante casi dos meses y fue apresado el 18 de octubre de 2016. Luego del allanamiento, la Fiscalía lo imputó por homicidio calificado por el uso de arma de fuego y este jueves escuchará la sentencia correspondiente.




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