Entre los acusados figura el dueño del campo donde hallaron sin vida al niño desaparecido en Recreo.


La investigación del caso Diego Román avanzó este lunes con la primera imputación por la muerte del niño desaparecido en Recreo. A contramano de lo que la primera versión sobre un asesinato y las sospechas sobre su padre, la Fiscalía sostuvo que la víctima falleció por el ataque de animales y acusó a los cuidadores de los perros.

Las autoridades plantearon la figura de homicidio culposo y argumentaron que los implicados actuaron con “imprudencia, negligencia e inobservancia” a la hora de vigilar a la jauría de diez mascotas implicadas en el deceso del nene de 12 años.

En esta instancia, un hombre de 53 años y una mujer de 44 fueron citados a las oficinas del Ministerio Público de la Acusación (MPA) para la presentación de los cargos en su contra y permanecen en libertad en el marco de la causa. Sobre los hechos registrados el año pasado, detallaron que Román fue atacado por la jauría sobre el límite del campo del imputado y el inmueble de un vecino.

Los fiscales Andrés Marchi y Ana Laura Gioria detallaron que el niño resultó herido al ser agredido por un rottweiler, tres boxers, un cocker, cuatro mestizos y otro que es cruza con un pastor alemán. “Logramos constatar al menos otros cuatro ataques cometidos por los perros. Tres de ellos fueron contra seres humanos y el restante a otros animales”, añadieron.

Los funcionarios del consideraron que los acusados no tomaron las medidas de cerramiento necesarias a pesar de que tenían noción del daño que podían causar las mascotas. Al tratarse de un lugar abierto, omitieron además el uso de elementos como bozales, cadenas y correas.




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