En poco más de tres meses, la Fiscalía Regional de Santa Fe imputó a tres personas por el asesinato de Hugo Oldani en su local del centro de la ciudad. Este lunes, las actuaciones judiciales en torno al caso se multiplicaron a partir de una denuncia sobre lavado de activos en la agencia de turismo de la víctima.

La presentación que hizo el ministro de Seguridad provincial Marcelo Sain apunta al robo de una fuerte suma de dinero tras el homicidio. Si bien las dudas del funcionario en torno al caso y los negocios de la empresa no son nuevas, en esta instancia decidió pedir la intervención formal de la Fiscalía Federal.

De acuerdo a lo que planteó el ex interventor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), una de las primeras cosas que llamó la atención de los investigadores en la escena del crimen fue la importante cantidad de efectivo en dólares y pesos oculto en un rincón del establecimiento. La sustracción de esa plata sin haber forzado el ingreso al lugar no sólo constituye un delito por la desaparición de una de las pruebas de la causa provincial, sino que además alimenta la sospecha sobre la existencia de una cueva financiera.

La denuncia del Ejecutivo remarca que el personal policial asignado al local sobre La Rioja al 2400 levantó sin permiso la custodia solicitada por el Ministerio Público de la Acusación (MPA), lo que implica incumplimiento de deberes de funcionario público. El último ítem en la lista de cuestiones a despejar por parte del fiscal federal Walter Rodríguez es la posible infracción a la Ley Penal Cambiaria.