Pese al escándalo que se desató por el adicional de octubre, entienden que "el Ejecutivo reconoce el esfuerzo diario de los trabajadores". 


Luego de que Ramallo acordara en paritaria un aumento del 15% para los municipales, que puso el tope en la provincia llevando el acumulado anual al 39%, acá hay optimismo para que al menos el bono de fin de año se equipare con el de 2017.

Si bien para octubre se había acordado un adicional de $10 mil como compensación por el desfasaje inflacionario, lo cierto es que un grupo de trabajadores denunció llamados extorsivos y quedó por fuera del beneficio. “Toda esta persecución es por pensar diferente y son más que elocuentes las acciones persecutorias que están ejerciendo”, refirió Gabriel Godoy, de la cuadrilla y reconocido dirigente local.

Sin embargo, desde el gremio argumentaron tener una buena relación con el Ejecutivo porque “ellos reconocen el esfuerzo diario de los trabajadores”.

“De mínima, intentaremos que el bono sea de $3500, igual al del año pasado”, sostuvieron. En 2016 el acuerdo se cerró por $2700 y por $2 mil en 2015. Se trata de una suma no remunerativa a pagarse por única vez junto con el segundo medio aguinaldo. “Es un reconocimiento al esfuerzo. Somos exigentes, es cierto, porque el trabajador municipal debe dar lo mejor para garantizar un buen servicio a los vecinos”, había declarado entonces el intendente Manuel Passaglia.

Esta compensación alcanza a todos los empleados que prestan servicios en las distintas reparticiones municipales.






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