Las medidas encaradas por el Consejo Escolar recrudecieron la protesta y los estudiantes hablan de censura. 


La Escuela de Arte es uno los bastiones de resistencia pro defensa de la educación pública, y tras los entretelones que terminaron por cancelar la jornada de clases abiertas, un nuevo capítulo puso a los estudiantes en alerta, que denunciaron una “clara jugada política”.

Se encontraron con las puertas del establecimiento cerradas, en medio de una relación ya tensa.

El Consejo Escolar había desestimado la propuesta que surgió en asamblea, avalado por los estatutos. “No es una universidad ni un instituto terciario, por lo que se rige bajo las mismas normas que cualquier escuela de nivel primario”, declaró Mónica Guidi, al frente de la institución colegida, y la respuesta llegó con pancartas y pintadas en repudio.

“Tener la puerta cerrada es intimidar”, denunciaron a la prensa y hasta se habló de “presión sobre los docentes”. “Si no se organizan los gremios por fuera, muchas posibilidades no nos quedan. Entonces los alumnos tomamos la iniciativa de encarar la lucha en representación de los docentes y de todas las instituciones públicas”, afirmaron, e incluso contaron con el apoyo de la senadora provincial por el bloque de Unidad Ciudadana, Cecilia Comerio.

“Son órdenes de arriba y nosotros no tenemos nada que ver. Eso es lo que venimos escuchando siempre. Somos grandes y sabemos lo que defendemos”, puntualizaron.

(Fotografía: Nacho Cánepa)




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