El Concejo Deliberante de la ciudad de Villa Mercedes aprobó una ordenanza que busca contribuir con el cuidado del medio ambiente, pero que impactará en algunos hábitos de la población.

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La nueva norma establece un régimen para lograr la “reducción y eliminación de plásticos de un solo uso”. Por lo tanto quedará prohibido, dentro de seis meses, que los comercios y cualquier otro tipo de institución entregue utensilios descartables, como cubiertos, vasos, platos, sorbetes, cucharitas, bandejas, entre otros.

El proyecto fue presentado por la edil Lucrecia Soria que integra un bloque unipersonal, pero contó con la aprobación unánime de todos los concejales.

La concejala argumentó que su iniciativa busca educar y comprometer a la población sobre el impacto que los envases de polietileno tereftalato (conocido por sus siglas en inglés PET) pueden ocasionar en el planeta. “Este es un material que demora 180 años en poder degradarse. Pero además, durante todo ese tiempo, se transforma en micropartículas. Y diferentes estudios han detectado estos residuos en el agua, tanto en la corriente de grifo como en la embotellada”, detalló.

La norma aprobada por el Concejo establece la creación de un programa denominado “Villa Mercedes libre de PET”, que estará bajo la órbita de la Secretaría de Infraestructura y Medio Ambiente de la Municipalidad y que en primera instancia se ocupará de concientizar sobre lo nocivo que pueden resultar estos materiales.

La comuna deberá instalar cestos en espacios públicos para que la gente pueda deshechar las botellas hechas con este tipo de plástico, “deben ser contenedores cerrados que tengan un orificio para introducirlas. La idea es que se puedan firmar convenios con escuelas y universidades para colocar estos tachos en los predios y, de esa manera, acopiarlas y separarlas de la basura común para pensar en formas de reciclarlas”, amplió.

La norma destaca que pasado los seis meses en la que se lance la campaña de concientización, quedará totalmente prohibido “la entrega, puesta a disposición y expendio en el ámbito de la ciudad, de los productos plásticos de un solo uso”. Dentro de ese rubro no se incluyen a los que están hechos así de fábrica, como pueden ser los envases de gaseosas, y también quedan exentos los de uso terapéutico, sanitario o de higiene. Pero sí le pondría fin a la costumbre de pedir un sorbete o un vaso después de comprar una bebida, vender café en tazas descartables o servirlo en eventos, charlas, entre otros.

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La norma no impide utilizar estos utensillos, sino que los mismos deberán ser fabricados de otros materiales que no dañen el medio ambiente. Soria destacó que “En la ciudad ya hay dos locales que entregan la comida en bandejitas biodegradables, eso se puede usar. Todo esto proviene de material reciclable, por lo que también se puede convertir en una economía circular”, sostuvo.

La ordenanza detalla también las sanciones que sufrirán quienes no cumplan con la norma incurriendo en falta. Las multas podrán ir desde las 100 a 300 unidades multas. Por lo tanto, al valor actual de la unidad es de 30 pesos, osea que las penas serán desde los 3.000 a los 9.000 pesos. Fuente El Diario