Tiene 18 años y fue alojado en la alcaidía de la Unidad Regional III. Familiares y vecinos de las víctimas, que tienen 9 y 11 años, lo escracharon en su casa y luego en el hospital de Tilisarao, en San Luis.


El lunes a la noche, la tranquila localidad sanluiseña de Tilisarao se alteró cuando los padres de dos niños de 9 y 11 años denunciaron en la comisaría local que sus hijos fueron abusados por un joven de 18 años, vecino del barrio 18 Viviendas. Ante la falta de respuesta, el martes por la tarde, allegados y vecinos hicieron un escrache en la casa del sospechoso, lo que motivó la intervención policial.

Hospital de Tilisarao, San Luis.

Los vecinos indignados incluso siguieron manifestándose en el hospital local, mientras revisaban al acusado antes de trasladarlo a la Alcaidía de la Unidad Regional III, donde quedó demorado por averiguación de antecedentes hasta tanto el juzgado Penal de Concarán concluya con algunas pericias a los pequeños.

El oficial principal Gustavo Suárez, jefe interino de la Comisaría 23ª de Tilisarao, dialogó con El Diario de la República y explicó que: “En una localidad chica como la nuestra hay que tratar de preservar la identidad de las víctimas, que son menores, como sea, además, el joven señalado aún no está formalmente detenido porque recién se están recolectando pruebas”, agregó, por lo que no brindó los datos del demorado.

Comisaría 23ª en Tilisarao, San Luis.

Suárez, sin embargo, confirmó que las denuncias fueron hechas el lunes a la noche y que el primero de los casos habría ocurrido en el mes de diciembre y el segundo hace unos 10 días. “Las actuaciones hechas hasta ahora fueron giradas a la jueza Patricia Besso, que ordenó una revisación médica para los chicos y una entrevista en Cámara Gesell además de una contención por parte del gabinete psicológico del Poder Judicial”, comentó.

Antes de que la magistrado pudiera impartir cualquier orden la Policía tuvo que intervenir y poner en resguardo al sospechoso luego de que una decena de vecinos hicieran “una manifestación pacífica, un escrache, no un linchamiento”, en la vivienda del presunto agresor.

Según trascendió de una fuente extraoficial, en ambos casos habría habido acceso carnal, por lo que el demorado podría quedar formalmente detenido de un momento a otro si los pediatras y médicos forenses constatan lesiones compatibles con abusos en los niños.






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