Victoria Scarpati tiene 18 años y terminó el colegio en la Escuela Normal Mixta "Juan Pascual Pringles", de la ciudad de San Luis, y es una afortunada ya que en reconocimiento a su esfuerzo ganó una beca para estudiar en un prestigioso colegio del continente asiático.

Victoria Scarpati ya tiene sus valijas armadas. Foto: Alejandro Lorda.

El 14 de agosto es el día en el que la joven puntana partirá a China para estudiar un bachillerato internacional durante dos años en el colegio Changshu, junto a otros catorce jóvenes de distintas provincias.

El Diario de la República entrevistó a Victoria que hasta el año pasado cursaba la carrera de cine en Buenos Aires; "en el 2016 me enteré de la beca, me inscribí pero no llegue a la final", contó y  dijo que a pesar de la desilusión no se dio por vencida, "el 2 de setiembre me llamaron para rendir el examen en Buenos Aires, fui con todas las ganas porque era mi cumpleaños y finalmente quedé seleccionada", precisó y contó que la evaluación fue sobre cultura general y que no apuntaba al conocimiento clásico. "Teníamos que ser creativos, saber comprensión y redacción. Eran preguntas que había que elaborar y no responder automáticamente", señaló.

Para lograr la beca Victoria además tuvo que ir a un campamento junto a otros jóvenes, "fuimos los 40 mejores que quedamos en el proceso de selección" explicó; en esa instancia pasaron los mejores 14 alumnos de provincias como Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Chaco y San Luis.

El colegio Changshu es parte de los Colegios del Mundo Unido (UWC), un grupo de doce centros de enseñanza internacionales que tienen su origen en los primeros años de la Guerra Fría. El objetivo de estos institutos es promover una sociedad en paz a través de una educación multicultural, en la diversidad.

UWC, colegio Changshu en China.

Es así que en cada uno de estos centros estudian el Bachillerato Internacional y conviven unos 200 chicos y chicas de entre 80 y 100 países. La totalidad de ellos acuden becados y son seleccionados en sus países de procedencia, según el mérito personal.

La puntana remarcó que en ese momento cuando supo la noticia llamó a su mamá, María Luz Viñals, para contarle lo que le estaba sucediendo. "Ella, cuando se enteró estaba feliz y emocionada. Toda mi familia me apoyó. A mi mamá le da un poco de miedo que me vaya pero de todas formas respeta mi decisión y sabe lo gratificante que es esta experiencia para mí", se sinceró.

"El 14 de agosto me voy, estoy haciendo los trámites de la visa, pero todavía falta que lleguen, espero poder tenerlos a tiempo", comentó y agregó que realmente es una experiencia muy buena, sólo es cuestión de animarse y darle para adelante", concluyó.