La revisión estará a cargo de una comisión integrada por representantes gremiales, la Secretaría General, representantes de las unidades académicas y la dirección de liquidación de haberes.


Finalmente este miércoles autoridades de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) y gremios docentes llegaron a un acuerdo tras el polémico descuento en los sueldos a principios de mes. Es por eso ordenaron una auditoría interna y revisión de casos, estarán presentes las entidades gremiales ADU y Sidiu.

La reunión duro unas tres horas y fue en en la Sala de Escudos del segundo piso del Rectorado, donde estuvieron presentes autoridades de la UNSL; Raúl Andrés Gil, secretario general de la universidad; Diego Costa, secretario gremial de la Asociación de Docentes Universitarios (ADU) y el Sindicato de Docentes e Investigadores Universitarios (Sidiu).

El acuerdo es que la UNSL comenzará una revisión de los casos puntuales, desde octubre del año pasado a la fecha, y de dicha auditoría participarán representantes técnicos de los gremios involucrados. También aseguraron que no realizarán próximos descuentos e incluso devolverán lo retenido el viernes.

El Diario de la República logró dialogar con Costa quien explicó que también habían detectaron otros problemas, como la falta de pagos de retroactivos y categorías que no estaban liquidándose. “En función de esto planteamos la revisión de todo el proceso de pago de sueldos, desde la incorporación de cifras en negro desde octubre del año pasado”.

La revisión va a estar a cargo de una comisión que seguirá “el pago de haberes y, cuando se detecten posibles errores, lo llevaremos a ella para que determine si ha sido así y corregirlos con celeridad”.

Por otra parte, la auditoría “pone énfasis en los mecanismos y en las responsabilidades para corregir errores a futuro en esos mecanismos y que no vuelvan a ocurrir”.

Dicha comisión estará integrada por representantes gremiales, la Secretaría General, representantes de las unidades académicas y la dirección de liquidación de haberes. Por otra parte la auditoría se hará de manera interna, pero contará con la participación de representantes de sindicatos.

Se toma en cuenta octubre del 2018, para el análisis, porque fue cuando empezaron a pagarse sumas remunerativas no bonificables y sumas no remunerativas, algo que Costa calificó directamente de pagos en “gris y en negro”, según publicó el mencionado medio local.

En abril de 2007 logramos blanquear todos nuestros haberes. Pero, el año pasado, con el acuerdo paritario de otras representaciones gremiales, se volvieron a incorporar cifras en negro y en gris. Eso ha sido un retroceso y ha complicado el cálculo de liquidaciones de sueldo. Calcular el salario es fácil, para cierto cargo, para cierta antigüedad y así. Con las cifras en negro y en gris es imposible hacerlo en forma directa y muchos compañeros y compañeras no saben cuánto cobran”, detalló Costa.

Luego remarcó que: “Muchas veces llegaban sobre la fecha que estaban realizando la liquidación, inclusive después. Esto ha generado errores, pagos con atraso de hasta un mes y medio en algunas sumas que debieron haberse abonado”. De alguna forma explicó que la universidad atraviesa un cambio en relación a lo informático: “Son errores que uno entiende. Lo que sí nos interesa revisar es toda la cadena de responsabilidades hacia arriba y los mecanismos para que no vuelva a pasar”.

Lo que vaya a hacer la universidad hacia el interior es un tema que tendrán que ver las autoridades. Nosotros tenemos el acuerdo de que los fondos se devuelvan. Todos estos procesos mientras más abiertos sean, tomando en cuenta que la administración pública contempla las auditorías, no deben ofender a nadie. Es una oportunidad de acceso libre y democrático al proceso de administración de una institución pública“, argumentó Antonio Mangione, paritario de Sidiu.






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