Los médicos le dijeron que debía interrumpir el embarazo. Necesita viajar a Estados Unidos para que su hija tenga chances de sobrevivir.  


Jessica Pereira tiene 20 años, es de San Luis capital y está embarazada de seis meses. Desde el cuarto mes le detectaron a su bebé que tiene agenesia renal bilateral – más conocido como “Secuencia de Potter”-, es decir, le faltan ambos riñones y liquido amniótico, eso es lo que no le permite desarrollar correctamente los pulmones.

La agenesia renal bilateral consiste en la ausencia de ambos riñones en el momento del nacimiento. Es un desorden genético caracterizado por una falla de los riñones en desarrollarse en un feto, que se acompaña de oligohidramnios, o ausencia de riñones causa una deficiencia de líquido amniótico en una mujer embarazada. Normalmente, el líquido amniótico actúa como amortiguador para el feto en desarrollo. Cuando hay una cantidad insuficiente de este líquido, puede ocurrir la compresión del feto dando por resultado malformaciones adicionales del bebé.

La joven está transitando un embarazo complicado porque no sabe cómo hacer para lograr que su beba nazca con vida. La única solución está en dos hospitales en Estados Unidos, especializados en tratamientos de altísima complejidad como para este tipo de casos. Acá en Argentina, directamente le dijeron que debía interrumpir su embarazo.

Pero para viajar necesita muchísimo dinero y no cuenta con el, es por eso que pide ayuda y solidaridad de la gente.

“Supuestamente, la única solución era interrumpir el embarazo, ya que si decidía seguir, no iba a llegar a término o iba a empezar la bebé a tener malformaciones. Pero esas secuencias no pasaron. Hace una semana tuve un control y la bebé está mejorando”, contó Jessica a La Gaceta Digital, y añadió que “varios” médicos le recomendaron la interrupción del embarazo.

Ella se enteró de los problemas que tenía su beba cuando se realizó una ecografía en la parte privada, luego estuvo internada en la Maternidad “Teresita Baigorria”, le dieron el alta, viajó a Buenos Aires y recorrió diferentes médicos.

“En la parte pública ya no me quieren recibir por el hecho de que tendría que haber interrumpido el embarazo”, aseguró Jessica y aclaró que le realizan controles, pero no le están brindando ningún tipo de tratamiento.

La joven mamá lamentó: “Tuve que pedir ayuda a la familia y pagué la consulta de un médico privado. Ahí me atendieron muchísimo mejor y me dijeron que tienen que tener una solución y hacerme un seguimiento, porque tengo 6 meses y no tengo un médico de cabecera que tome el caso”.

En Estados Unidos es el único lugar que pueden darle una chance de vida a mi bebé. “El tratamiento que ofrecen es durante las últimas semanas de embarazo, aplicando una inyección de amnioinfusión, que sería una inyección de líquido amniótico, para que la beba tenga espacio y pueda desarrollar los pulmones antes de nacer. Y después vendría la diálisis, que allá en Estados Unidos tienen dos hospitales especializados en diálisis para bebés prematuros. Eso va a ser hasta que tenga una cierta cantidad de meses y esté preparada la bebé para un trasplante de riñón” explicó.

Por el momento Jessica no sabe cuánto costaría el tratamiento y además la estadía en Estados Unidos. Pero si tenemos la economía actual de Argentina -y el hecho de que la medicina estadounidense está entre las más caras del mundo- podríamos estar hablando de millones de peso que la joven madre no tiene. 

“Fui hace unas semanas al Ministerio de Salud a pedir una audiencia con la ministra, pero la secretaria me derivó directamente a Ayuda Social cuando le dije que no tenía obra social. Ahí me tomaron los datos y me dijeron que tenía que buscar soluciones más reales y tangibles y que busque soluciones en Argentina. Lo toman como que estoy subestimando a los médicos de acá, pero en el Garrahan me han dicho que los mejores especialistas están ahora en San Luis, pero son ellos mismos los que me han dicho que no se puede acá”, contó Jéssica.

“Estoy pidiendo por donde se pueda ayuda al Gobierno. Porque por más que yo venda o haga lo que sea, me juega en contra el tiempo que tengo para hacer este tratamiento. Tengo muy poco y no llego vendiendo cosas por cuenta propia o juntando. Abrí una cuenta para que la gente me ayude con colaboraciones, pero la verdad es que se hace bastante difícil. Hablé con gente del Gobierno, me dicen que tengan confianza, que espere, pero como están con el tema de las elecciones no me escuchan y a mi ya se me acaba el tiempo para recibir el tratamiento”, explicó desesperada Jessica.

Para quienes quieran colaborar con ella:

Alias: AYUDA.PARA.SOFI

CBU: 0170320540000072447451

Titular: Laura Mortara






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