Mario era un pibe de 24 años que trabajaba en la construcción con su papá y esperaba con ansias el festejo del segundo añito de vida de su única hija. Mario es el joven que en la noche del viernes, después de agonizar por casi dos semanas, falleció producto de la paliza que recibió por parte de una patota de delincuentes. El terrible episodio ocurrió en Villa Huarpes, Rawson, a donde la víctima había llegado para reclamar una moto que le habían robado.

“No tenía maldad, a quien le preguntes acá en el barrio te va a decir que era una excelente persona y muy trabajador”, afirmó un familiar del fallecido al diario Tiempo de San Juan.

Según comentó el entorno del chico, la tragedia se desencadenó por la moto que le sustrajeron del interior de la casa de su hermana. Los amigos de la víctima sabían quiénes eran los ladrones y Mario, en compañía de un amigo, decidió ir hasta el domicilio donde creía que estaba el vehículo. Al llegar a la vivienda salieron unas diez personas que, sin mediar palabras, molieron a golpes a los dos jóvenes.

Ambos amigos fueron trasladados de urgencia al Hospital Rawson. Presentaban cortes en el cuero cabelludo, traumatismos encéfalo craneanos y otras heridas menores. Pero fue Mario quien se llevó la peor parte, al sufrir el hundimiento de su cráneo. El chico que lo acompañaba, identificado como Luis Quiroga, pudo reponerse y a los pocos días recibió el alta. En cambio, Mario no resistió y falleció este último viernes.

Según informaron desde la Policía de San Juan, este sábado se logró la detención de algunos de los asesinos. Se realizaron un total de siete allanamientos en los departamentos Rawson, Pocito y Sarmiento, y así lograron la aprehensión de tres personas. La causa pasó a manos de la sección Homicidios y cambió su caratula: de lesiones graves a homicidio.