Las trans explicaron por qué ofrecen servicios en la zona denunciada, tras la protesta en bombacha de un ingeniero.


El reclamo en tanga roja de Alberto Mattar en pleno centro sanjuanino estuvo en boca de todos. Según explicó el ingeniero, hermano del juez Enrique Mattar, protestó porque en la puerta de su vivienda “hay mujeres trans ejerciendo la prostitución todos los días y dejan los preservativos tirados a lo largo de la vereda”. Después del revuelo que se armó tras la viralización de fotos y videos del hombre de 72 años, las trabajadoras sexuales se defendieron y dieron a conocer su situación ignorada, que según aseguran las obliga a prostituirse.

“Los vecinos protestan pero es la única fuente de trabajo que tenemos, no lo hacemos por placer, lo hacemos por necesidad. Por eso luchamos por el cupo trans en otro tipo de trabajos. Vamos a las entrevistas laborales y nos corren”, señaló Micaela, en diálogo con Radio Sarmiento.

La “Zona Roja” denunciada por Mattar está ubicada en inmediaciones de Avenida Córdoba y Güemes, en la Capital de San Juan. Justamente allí es dónde las chicas trans aseguraron sentirse “más cuidadas”. “No es tan inseguro como ir a la ruta porque la gente no lo sabe pero nos están matando. Sin ir más lejos, una compañera fue atacada por un cliente en la otra esquina y se salvó de milagro, la podrían haber matado; imaginate si nos vamos a un lugar más despoblado”, comentó.

Micaela también sostuvo que como están de noche “cuidan el lugar de los ladrones” y salió al cruce de la polémica protesta que realizó el ingeniero en el microcentro: “Cada vez que intentan abrir un auto o entrar a una casa, damos aviso a la Policía. Me parece una protesta desubicada”.






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