Salió de su casa para festejar el Día del Niño y jamás regresó. Su historia sigue conmoviendo a todo San Juan.


La tarde del domingo 11 de agosto de 2002 no fue una más en la provincia sanjuanina. Todas las fuerzas policiales, desde Bomberos a Gendarmería, buscaban intensamente a Sergio David Guerrero, de 13 años, que había salido a festejar el Día del Niño en la Villa Santa Rosa y nunca más se supo nada de él. Ya pasaron 17 años y pese a las múltiples hipótesis que rodean el caso, su familia no baja los brazos y públicamente anunció que retomarán la búsqueda.

“Tenemos la esperanza de encontrarlo con vida, de que esté en algún lugar con una vida realizada. Si alguien vio algo, pedimos que nos ayuden. Queremos encontrarlo, aunque no sea con vida pero al menos queremos saber lo que pasó. Hay distintas versiones de por qué cerraron la causa, pero ahora que todos los hermanos somos mayor de edad, vamos a pedir que se reabra la búsqueda”, dijo Gisel Guerrero, hermana, a Radio Sarmiento.

Las publicaciones de los diarios.

La desaparición de Sergio es uno de los casos policiales que generó mayor impacto en los sanjuaninos. El pequeño, con leve retraso madurativo, vivía en una humilde casa del departamento de Ullum junto a su mamá –su padre era alcohólico y los abandonó- y sus 11 hermanos. Aquel domingo de festejos el chico decidió adelantarse y, como previa, salió con una gomera a cazar pájaros entre los parrales de una finca.

Pero nadie lo volvió a ver. Su mamá y sus hermanos lo buscaron durante toda la tarde y al día siguiente, sin novedades, se acercaron a la comisaría a radicar la denuncia policial. Desde ese momento se montó un operativo policial sin precedentes: policías, bomberos, gendarmes, perros, baqueanos, vecinos y familiares rastrillaron la zona a sol y a sombra. Se buscó bajo el agua e incluso pozos, temiendo que el pequeño pudiera haber caído. Hasta se utilizó un helicóptero para tratar de hallarlo desde el aire, publicó Diario de Cuyo.

El mensaje de su hermana en las redes.

Sin embargo todo fue en vano. Nunca más se supo qué pasó porque pasaron los días, dejaron de buscarlo y decidieron cerrar la causa. “Creemos que hubo complicidad de la policía, alguien sabía lo que pudo haber ocurrido pero nadie hizo nada. Él tenía un leve retraso madurativo y creemos que alguien se lo llevó y lo sacó de la provincia pero nadie vio nadie o nadie quiere hablar. Ahora tendría 31 años”, señaló la hermana.




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