La alta tasa de pobreza en Salta ha sido constante durante muchos años, pero en la última reunión del Consejo Económico Social indicaron números exactos: dos de cada diez salteños no alcanzarán nunca la movilidad social, incluso estando la provincia en condiciones económicas favorables.

Así lo indicó el titular Lucas Dapena, quien agregó que son "víctimas de la pobreza estructural, sin servicios públicos esenciales, sin educación, sin posibilidad de progreso", en diálogo con El Tribuno. Las únicas provincias con mayores niveles de pobreza crónica con Corrientes, Chaco, Santiago del Estero y Formosa, en ese orden. Además, incluso antes de la pandemia, ya se registraba que una de cada dos personas es pobre.

Salta es la provincia argentina con mayor nivel de pobreza estructural, con más del 40 % de la población en situación de pobreza, cifras pronunciadas en la crisis que despertó la pandemia por coronavirus. Lo más preocupante, son las secuelas que dejarán la pandemia.

Dapena advierte también que "los indicadores más relevantes a la hora de evaluar la coyuntura de la región NOA dificultan obtener una visión optimista de la realidad económica". El economista advirtió que habiendo uno de cada dos salteños bajo la línea de la pobreza monetaria, habrá que ver cómo impacta la crisis del coronavirus, considerando que en el 2001 la pobreza en la provincia llegó al 70 %.

Finalmente, explicó que los dos problemas fundamentales en la economía a nivel general son la inflación incipiente, y el mayor conflicto: "la plata no llega a Salta".