Un feriado que se movió, para favorecer el turismo. Y otro que se impuso para respetar las tradiciones. Ambos frustrados por la pandemia.


La figura del General Martín Miguel de Güemes es, sin lugar a dudas, la más encumbrada en el imaginario de los salteños en lo que a próceres se refiere. Tal vez esto se deba en parte a que Güemes, si bien héroe indiscutido de la independencia, siempre fue para el salteño un héroe propio, un héroe que no compartía con el resto del país.

Sin embargo, este orgullo por el General local estaba teñido de bronca por la falta de reconocimiento a nivel nacional a la figura del Héroe Gaucho. Por este motivo, Salta, o sus representantes, luchó durante largo tiempo para hacer efectivo y nacional el reconocimiento a aquel que tomara a caballo un barco durante las invasiones inglesas.

Finalmente, la lucha por el reconocimiento llegó a buen puerto en 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri. Desde entonces, el 17 de junio se celebra a lo largo y ancho del país la figura del General Martín Miguel de Güemes, el Héroe Gaucho.

Sin embargo, la felicidad por haber conseguido el reconocimiento nacional, trocó en sorpresa este año cuando desde el Gobierno Nacional anunciaron el traslado del feriado del miércoles 17 de junio al lunes 15, como se acostumbra hacer desde hace tiempo para agregar un día al fin de semana, y de esta manera favorecer al turismo interno.

Pero al enterarse del sacrilegio, los gauchos salteños pusieron el grito en el cielo: reconocimiento nacional, sí; traslado del desfile de Güemes, jamás. De esta manera, el gobernador Gustavo Sáenz se vio en una encrucijada, con Nación por un lado, y gauchos por el otro.

Una de las soluciones podría haber sido hacer caso omiso a los reclamos locales, y que tanto feriado como desfile tengan lugar el día lunes 15. Otra, que el feriado nacional respete la tradición salteña y no se mueva. Sin embargo, la salomónica decisión del mandatario salteño fue mantener el feriado nacional del lunes 15, y transformar el 17 en feriado provincial para no romper con la tradición.

Pero, lo más insólito del asunto llega de mano de la pandemia del coronavirus. Recordemos que tenemos dos feriados, el nacional del 15 y el provincial del 17 para no interferir con los festejos tradicionales. Festejos que, por el distanciamiento social que impuso el Gobierno para evitar la propagación del virus, no tendrán lugar.

Entonces, tenemos una fecha patria que es el 17 de junio, día en que se conmemora el paso a la inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes; esta fecha se transforma en feriado nacional y se decide trasladarla al 15 para favorecer el turismo nacional, turismo que no existe a causa de la pandemia; el Gobierno local, ofuscado, decide transformar la fecha original, el 17, en feriado provincial para que se realice el desfile, desfile que no se puede llevar a cabo por la pandemia.




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