El padre de la víctima, armado con un cuchillo, la amenazó matarla si no se entregaba. Padre e hijo irán a juicio.


En junio de 2019, una ginecóloga que trabaja en un centro de salud de Salta, recibió a una paciente que pedía pastillas anticonceptivas. Sin embargo, la joven terminó confesando a la profesional que era abusada sexualmente en su hogar por su padre y su hermano. La médica luego radicó la denuncia.

Según consta en la causa, fue el padre de la víctima, de 69 años, el que comenzó con los abusos cuando esta tenía 19 años. En esa instancia el hombre se abalanzó sobre su hija en la cocina de la casa en que vivían y, armado con un cuchillo, comenzó a gritarle y amenazarla con “matarla si no se entregaba”. Luego de abusar de ella, la amenazó de muerte si contaba a alguien lo ocurrido.

La víctima relató que el abuso por parte de su padre luego sucedió en varias ocasiones y que se mantuvo de manera continuada. El imputado también desobedeció en junio del 2019 las medidas de protección ordenadas por el titular del Juzgado de Garantías 2, que prohibían el acercamiento y contacto con su hija.

Por otra parte, también el hermano de la víctima, hijo del padre abusador, comenzó a abusar de ella cuando esta tenía 22 años, y también lo hizo en repetidas ocasiones.

Padre e hijo, de 69 y 36 años, fueron imputados e irán a juicio, acusados, en el caso del padre de los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y por el uso de arma blanca, abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo continuado, agresión con arma impropia agravada por el vínculo y desobediencia judicial, todo en concurso real. Mientras que el hermano fue imputado por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo continuado.




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