Un periodista que vive en el barrio denunció el hecho en las redes y expuso la situación de desamparo se vive en la zona.


En la mañana del jueves, la policía detuvo a un ladrón in fraganti mientras robaba una bomba de agua de uno de los dúplex del barrio Grand Bourg.

El periodista y vecino del barrio, Kimon Demitrópulos, registró la situación y la publicó en las redes sociales, aludiendo que “como siempre” lo iban a soltar en tiempo record. Lamentablemente, y a pesar de los antecedentes del delincuente, lo soltaron, y habría salido a robar.

El delincuente fue nuevamente apresado, luego de que la jueza dio lugar al pedido de detención por parte de la fiscalía, pero la sensación de desamparo que viven los vecinos de Grand Bourg, quienes se sienten a merced de los delincuentes, continúa palpable.

Cada vez más inseguro

No es poco frecuente escuchar que entran robar en las casas vacías en el barrio Grand Bourg. Algunos vecinos contaron a este medio que contemplan esta posibilidad desde el momento en que sale de la casa, con lo cual lleva algunos artículos importantes como la laptop o una cámara de fotos encima, así si entran, no se los llevan. Pocas son las personas que guardan efectivo dentro de sus viviendas del barrio, por miedo a que los delincuentes ingresen a sus domicilios, como le fue pasando uno a uno a los vecinos del barrio.

Grand Bourg Salta. (Web)

Grand Bourg es un barrio de grandes contrastes, donde está la sede del Gobierno de la Provincia coronando su rotonda más importante, aún así, la inseguridad que se vive en el barrio no deja en paz a los vecinos.

“A mí me entraron 6 veces en los cuatro años que viví”, contó Soledad, quien tras los reiterados robos optó por mudarse de barrio. Otra vecina contó que en los seis meses que lleva viviendo, ya fueron 3 veces que le entraron al auto.

Otros cuentan historias de estar a punto de dormir y escuchar ruidos, y al investigar, descubrir uno o dos delincuentes que escapan ante el atisbo de los dueños de casa, y se llevan las pocas cosas de valor que encuentran a mano.

“Una vez, al no poder ingresar a la casa, se llevaron el arco de fútbol de juguete de mis hijos,” contó Soledad. La joven explicó que como medida de seguridad enrejó todas las ventanas y puertas, puso púas en las medianeras y alarma en el interior de la casa, paro esto no impidió que los delincuentes ingresen al pequeño jardín, para ver que se podían llevar.

La inseguridad afecta hoy por hoy a todos los salteños en mayor o menor medida, y el vago accionar de la justicia ante los robos no violentos asentó un precedente, gracias al cual los delincuentes saben que saldrán más temprano que tarde, y en el que las víctimas de los robos quedan desamparadas.




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