En el juicio por el femicidio de Cintia Fernández, hoy declaró su mamá e insistió en la culpabilidad del único imputado. 


En el segundo día del juicio contra Mario Condorí por el femicidio de Cintia Fernández, hoy declaró la mamá de la víctima, Ana Fernández, quien desde hace años lleva adelante una incansable lucha por hacer justicia. 

En su relato Fernández enfatizó que el imputado estaba obsesionado con su hija. “Cuando convivía con mi hija, en mis momentos libres, compartíamos películas y charlas. Él era insistente en llamar a su celular y al fijo de la casa. Ella me hacía que la negara porque no quería saber nada con el”, contó.

La mujer contradijo a Condorí al afirmar que una vez le prestó su juego de llaves del departamento porque él estaba haciendo unos arreglos y que se lo devolvió cinco días después. 

Sobre la relación de Cintia con Condorí agregó que ella había cambiado de actitud con el entorno. “Empezó a alejarse de sus amistades e incluso noté un distanciamiento conmigo. Estaba muy influenciada, nunca la vi tan vulnerable”, declaro. “Me enteré por un albañil que Condorí la molestaba”. 

La última vez que Ana vió a Cintia con vida fue el 26 de abril. Luego se encontró con la peor escena: su hija muerta sobre la cama en su departamento. “Un vecino de Villa Palacios me dijo luego que falleció mi hija que él había visto hechos donde Condorí hostigaba a mi hija y que la vio llorando“, remarcó. 






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