El terrible hallazgo debajo de las uñas de Agostina Vega que podría cambiar toda la investigación
Los resultados de los peritajes genéticos serán determinantes para reconstruir qué ocurrió la noche del femicidio.


La causa por el femicidio de Agostina Vega entró en una etapa decisiva. Los peritos que trabajan en el caso detectaron dos perfiles genéticos distintos bajo las uñas de la adolescente de 14 años, un hallazgo que podría convertirse en una de las pruebas más importantes desde el inicio de la investigación.

Para la fiscalía, estos rastros biológicos son clave porque permitirán determinar quiénes estuvieron en contacto con la víctima durante los momentos previos al crimen y reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda de barrio Cofico donde se sospecha que fue asesinada.
Los especialistas explican que los rastros encontrados bajo las uñas suelen aparecer cuando una víctima intenta defenderse durante una agresión.
Según los primeros análisis, los perfiles genéticos hallados presentan un nivel de precisión cercano al 99,9%, por lo que podrían ubicar a los responsables en la escena.

Ahora los investigadores trabajan sobre tres escenarios posibles. El primero es que uno de los ADN corresponda a Claudio Barrelier, principal acusado del femicidio. El segundo contempla que el otro perfil pertenezca a Osvaldo Fassetta, imputado por encubrimiento agravado y uno de los tres detenidos de la causa.
Pero existe una tercera posibilidad que genera preocupación en los investigadores: que alguno de los perfiles pertenezca a una persona que todavía no fue identificada dentro del expediente.
Mientras avanzan los estudios genéticos, la defensa de Osvaldo Fassetta intenta despegarlo de los hechos. Su abogado sostiene que durante las horas clave del crimen el acusado se encontraba trabajando en un kiosco de calle Alem y asegura que existen cámaras de seguridad que respaldan esa versión.
Además, Fassetta declaró haber encontrado situaciones extrañas al regresar a la vivienda de barrio Cofico. Según relató, el domingo por la mañana observó que su cama estaba cubierta con un acolchado blanco que no le pertenecía y que había reemplazado las frazadas que utilizaba habitualmente.
Otro elemento que llamó la atención de los investigadores es un mensaje enviado por Barrelier horas antes del crimen: “No vengas esta noche porque tengo algo”.
La investigación también intenta localizar a un joven que habría ingresado a la vivienda junto a Fassetta durante el domingo posterior al crimen.
Los investigadores consideran que su testimonio podría aportar información relevante para reconstruir los movimientos dentro de la casa y entender qué ocurrió en las horas posteriores al asesinato.

Mientras tanto, todas las miradas están puestas en los resultados definitivos de los análisis genéticos. Para la fiscalía, la respuesta podría estar en esos dos ADN encontrados bajo las uñas de Agostina.
Si los perfiles coinciden con alguno de los detenidos, la acusación podría fortalecerse de manera contundente. Pero si pertenecen a otra persona, la causa podría ingresar en una nueva etapa y abrir interrogantes que hasta ahora permanecen sin respuesta.