La infidelidad es un tema recurrente en las relaciones: tantas veces escuchamos que un conocido sospecha que su pareja tiene otra relación, muchas veces se hacen bromas sobre los engaños y, también, en muchos casos, las infidelidades son un hecho.

//Mirá también: Los tres signos más sinceros de todo el zodiaco

Patologías, adicción a la adrenalina o acuerdos (y desacuerdos) en los límites de la relación son algunos de los motivos que hacen que algunas personas posean una tendencia a buscar afecto por fuera de la pareja. Para conocer en profundidad estos motivos, hablamos con Flavio Calvo (MN: 66869), Licenciado en Psicología.

En muchos casos, quienes son infieles tienen una personalidad narcisista. En otros casos, tienen la creencia de que el sexo es algo diferente al amor o al compromiso.

Ciertas investigaciones psicológicas expresan que son más proclives quienes tuvieron algún trauma infantil o que observaron esta conducta en su familia.

La persona infiel probablemente se encuentre en una búsqueda compulsiva de amor motivada por el autoengaño, creyendo que así es posible evitar el sentimiento de soledad, el dolor, el sentimiento de fracaso o la inestabilidad emocional.

Crisis de pareja (Foto ilustrativa web)

Las patologías de origen que pueden llevar a la infidelidad

Una patología es algo externo que toma al sujeto y sobre lo cual no tiene poder de decisión, la infidelidad es un acto consciente y decidido. Asegurar que patología hace que una persona sea infiel, sería justificar la infidelidad.

Muchas veces, la persona infiel se siente en inferioridad de condiciones respecto a su pareja. En estos casos la infidelidad es utilizada como una herramienta que se aprovecha para sentir que aún tiene que ofrecer a otras personas, que se puede llegar a ser alguien deseable.

Cuando una persona se siente insegura en una relación, menos satisfecha o menos comprometida suele buscar lo que entiende como apoyo o consuelo “en otros lugares”.

Por otro lado, la liberación de dopamina al experimentar una situación de placer esto hace que parezca una experiencia emocionante, olvidando muchas veces el contexto, y si está o no produciendo sufrimiento a otras personas.

//Mirá también: Los signos del zodiaco que más atraen relaciones tóxicas

(Foto: Ilustrativa web)Internet

Adicción a la adrenalina

La adrenalina es un neurotrasmisor que se libera en situaciones de peligro. Se puede sentir adrenalina al estar en una montaña rusa o al practicar un deporte extremo.

Las personas con adicción a esta sensación, que realmente funciona como una droga en el cuerpo, pueden buscar ese efecto de euforia y de peligro en situaciones límites haciendo cosas que son prohibidas, o que serían “condenadas”. Muchas personas son infieles debido a esta necesidad de adrenalina.

Cuáles son los límites en la relación

El límite de la fidelidad o la infidelidad va a estar relacionado con los acuerdos que cada pareja tenga. Por eso, es importante que exista diálogo, y que se acuerde en que van a coincidir y en que no. La fidelidad es hacia la otra persona y los acuerdos concebidos con ella.

Cada pareja tiene acuerdos diferentes, existen parejas dónde no se puede ni hablar con personas de otro sexo, parejas abiertas, parejas swinger, y lo que entra dentro de los límites de lo fiel o infiel. Lo importante es que ambos miembros de la pareja conozcan el acuerdo y que sea mutuo el cumplimiento del mismo.

(Imagen ilustrativa / Web)

¿Ayuda ir a terapia por una infidelidad?

El hecho de que una persona con tendencia a la infidelidad cambie depende de su propio interés de hacer este cambio.

Muchas personas van a terapia obligadas, o porque fueron descubiertas, sin un sincero interés de cambiar. En cambio, otras personas tienen un verdadero interés de cambio, y cuando ven en sí mismos conductas que interpretan como negativas o poco convenientes, buscan ayuda. En estos casos, la posibilidad de dejar de ser infiel es genuina y se puede lograr.

Por otro lado, muchas veces la terapia es de gran ayuda a quien sufrió la infidelidad, acompañando a hacer el duelo de lo que no fue y pudiendo avanzar.

Muchas veces las víctimas sienten culpa ellos mismos por lo que el otro hizo, no pueden pasar a nuevas etapas, o se sienten atadas emocionalmente a la persona infiel, perdonando una y otra vez situaciones de infidelidad: es en estos casos que la terapia es de gran ayuda y contención para esas personas.

*Flavio Clavo es Lic. en psicología, docente, tallerista y autor.