El verano es la estación ideal para ocuparnos de la hidratación y cuidados de la piel y de mantener nuestro organismo en excelente estado.


No hay nada más llamativo que un plato de frutas o vegetales multicolores, pero no es sólo vistoso, sino que es sinónimo de salud, por todos los nutrientes que aportan.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda comer a diario al menos 400 gramos de frutas, hortalizas y verduras, que proveen minerales, vitaminas, fibras y otros nutrientes imprescindibles para tener buena salud.

Algunos vegetales fortalecen el cuerpo, otros previenen enfermedades, y también están los que aportan energía, entre muchos beneficios. Lo importante es poder ingerir una gran variedad de este tipo de alimentos para asegurarse de estar aportando al cuerpo todo lo que él necesita.

Es así que podemos aprender mucho de acuerdo a los colores de los vegetales y se considera que con una taza de alimentos de cada color, nuestra dieta será saludable.

La mayor cantidad de vegetales son de color verde, el tono por excelencia de la naturaleza, lo más fresco y saludable que existe.

Vegetales verdes:
Son ricos en vitaminas C y K, ácido fólico, magnesio, calcio, fibras, potasio y luteína, un potente antioxidante. Se pueden consumir crudos, como la lechuga, la palta, el pepino o el ají, o cocidos, preferentemente al vapor para no eliminar sus nutrientes, como la espinaca, la acelga, el brócoli, el zapallito o zuchini.Se pueden consumir crudos, como la lechuga, la palta, el pepino o el ají, o cocidos, preferentemente al vapor para no eliminar sus nutrientes, como la espinaca, la acelga, el brócoli, el zapallito o zuchini.

El tono brillante de este grupo se debe al betacaroteno, presente tembién en los vegetales color naranja, con excelentes propiedades.

Vegetales rojos:
​Contienen una buena cantidad de vitamina C, magnesio, fitoquímicos que aumentan las defensas y licopeno, que son fuente de energía y antioxidantes. Los mejores ejemplos de este grupo están representados por las frutillas, arándanos, ají rojo, sandía, cereza, manzana y tomate.

La vitamina C es necesaria para el crecimiento y reparación de tejidos. Se utiliza para formar una proteína utilizada para producir la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos, para sanar heridas y en la absorción del hierro

Vegetales anaranjados:
​En este grupo encontramos alimentos ricos en carotenos y vitamina C que evitan contraer enfermedades causadas por gérmenes, virus y bacterias, ya que refuerza el sistema inmune y además, ayudan a tener una vista saludable. La mayoría son cítricos, como la naranja, el pomelo, la mandarina, y también la zanahoria, el durazno y el damasco.

Vegetales amarillos, ricos en vitamina C y aliados de nuestra piel

Vegetales amarillos:
Igual que en el grupo naranja, los cítricos acaparan la atención. Los alimentos de este color, como el limón, el melón o el durazno amarillo, tienen una gran cantidad de vitamina C, ácido fólico, magnesio, fibras y potasio. Son ideales para mejorar las defensas del organismo, la piel y la salud cardiovascular.

Los alimentos de color blanco son ricos en fibras, potasio y vitamina C

Vegetales blancos:
También tienen variados fitoquímicos como la quercetina y la alicina, que aumentan los beneficios a la salud, por lo que es fundamental incluir en las porciones algo de ajo, cebolla, coliflor, champiñón, bananas y peras.

Los alimentos morados y azúl índigo contienen propiedades antioxidantes, vitamina C

Vegetales violeta:
Las frutas y verduras de color púrpura son ricas en fitoquímicos con acción antioxidante, que retardan los signos del envejecimiento, por lo tanto es muy beneficioso consumir ciruelas, berenjenas, uvas, moras y remolachas.

Lo cierto es que en los meses más cálidos es importante hidratarse, alimentarse liviano y fresco para mejorar la salud y el rendimiento. Y para los chicos es fundamental tener hábitos alimenticios saludables, ingiriendo variedad de productos e incluyendo en gran medida verduras y frutas en cada comida.





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