Seis capítulos le pondrán fin a una de las series más exitosas y espléndidas de la historia.


Habría que remontarse hasta los tiempos de Lost para evocar una expectativa como la que está generando el final de Juego de Tronos, la serie basada en los libros de George R.R. Martin que ya tiene su lugar ganado en el Olimpo de la mejor televisión de la historia. Millones de fans a lo largo y ancho del mundo vienen aguantando la respiración desde hace casi un año y medio, cuando se emitió el último capítulo de su ante última temporada, que culminaba con la imagen del helado ejército de los muertos avanzando a la conquista y destrucción del mundo de los vivos. La espera ha sido larga, pero se acabó: el 14 de abril comenzó a emitirse el final de la épica más grandiosa de la que se tenga memoria, una saga que ha dejado grabados en la cultura popular nombres como Jon Snow, Khaleesi y Cersei, y enigmáticas frases con aparente signficado zen como Winter is coming (“El invierno se acerca”). 

Todas las apuestas están en que el cierre de la serie estará a la altura de las expectativas. La cadena HBO ya ha anunciado que la última temporada se desarrollará en seis entregas de más de una hora de duración, lo que convertirá a cada capítulo en casi una pequeña película. Otro de los anuncios -que HBO suelta en cuentagotas, como si fueran secretos de Estado- es que el celebrado director Miguel Sapochnik, que ganó un Emmy por dirigir el épico episodio “La batalla de los bastardos”, será el encargado de dar vida al enfrentamiento final entre los Caminantes Blancos y las fuerzas de “los buenos”, comandadas por el atribulado Jon Snow.

También se sabe que mientras la gran historia llega a su final, HBO ya está filmando los primeros capítulos de The long night (“La larga noche”) , una precuela también basada en libros de George R.R. Martin, que se remonta a miles de años antes de los hechos narrados en Juego de Tronos, hasta una era de héroes y heroínas que está a punto de hundirse en tiempos oscuros. En The long night se verá -según especulan los especialistas en la obra de Martin- el surgir de los terroríficos Caminantes Blancos y se narrarán historias legendarias de las casas Stark y Lannister. Ya está confirmado que una de las estrellas de la precuela será la celebrada actriz británica Naomi Watts, acompañada por una selección de jóvenes talentos (la precuela tendrá un perfil claramente millennial) como Georgie Henley (“Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario”) y Toby Regbo (“Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald”). El estreno será presumiblemente en algún momento de 2020.

un parque temático. Los escenarios de Juego de Tronos en Irlanda del Norte se convertirán en un parque temático abierto al público. Como Disneylandia, pero con espadas y dragones.

Nerds, secretos y teorías

El secretismo acerca de lo que pueda ocurrir en el grande final de Juego de Tronos es prácticamente absoluto. Las actrices y los actores de la serie están obligados contractualmente a no revelar ni una coma de la trama, con multas millonaras para quienes osen soltar la lengua. Y a eso se le suma el hecho de que George R.R Martin todavía no ha publicado los libros en los que culmina su mundialmente famosa fantasía épica. Por lo que la serie está cronológicamente muy por delante de la obra literaria en la que se basa y nadie puede hacer otra cosa más que especular acerca de cuál será el destino de sus personajes.

Los fans de la historia –sobre todo aquellos capaces de leerse los seis volúmenes de casi mil páginas cada uno publicados hasta ahora– están permanentemente intentando atar cabos que permitan intuir algo de lo que está por venir y la web se llena a diario de teorías de todo tipo, muchas de ellas basadas en un conocimiento absolutamente obsesivo y nerd del universo literario de George R.R. Martin.

Una de las más extendidas es que la malvadísima Cersei Lannister (una villana a la altura de las clásicas de Disney) acabará asesinada por su propio hermano y amante, Jamie. Esta hipótesis se basa en un flashback de la quinta temporada, en el que una bruja le asegura a Cersei que se convertirá en reina para luego ser destronada por otra más joven y más hermosa, hasta que finalmente un hermano “deberá envolver sus manos en tu pálida garganta blanca y acabar con tu vida”. Todos las miradas deberían estar posadas en el pequeño Tyrion, con quien comparten un elocuente odio mutuo. Pero los fans en la web parecen no albergar dudas de que el honor lo tendrá Jamie.

Hay especulaciones bastante conocidas, como que Bran es una especie de alter ego del Señor de la Noche, y otras más desapercibidas, como que Ayra Stark acabará la serie transformándose voluntariamente en loba. Otra teoría afirma que Jon Snow estará obligado a matar a Daenerys (con quien acaba de iniciar una prometedora relación, qué lástima) para forjar la espada “Dueña de la luz” que le permitirá a los vivos vencer definitivamente a las hordas de los muertos, ya que así lo indica una antigua leyenda.

Pero la que está más peliaguda es la madre de todas las teorías: ¿quién será el/la que acabe en el Trono de Hierro cuando todo termine? Por ahora, todos los boletos los tiene Jon Snow, que por si fuera poco haber sobrevivido a una muerte y media a lo largo de la serie, se supo que no es el bastardo emo que todos creíamos, sino el hijo de un príncipe Targaryen y una princesa Stark, y, por lo tanto, legítimo heredero al trono. Pero también está Daenerys, que viene preparándose mucho más concienzudamente para el puesto: lidera un ejército de invencibles jinetes dothrakis, ya tiene un gabinete armado e hizo el sacrificio de parir tres dragones, por lo que no se va a andar corriendo a un lado tan fácilmente. Y también está la especulación de que finalmente sea Sansa Stark la que se siente en el trono de los Siete Reinos, teoría sostenida en el know how del poder que viene adquiriendo la muchacha en las últimas temporadas y respaldada por un tráiler reciente en el que se muestra la escena en la que Jon llega de regreso a Invernalia y le presenta a Daenerys a su hermana Sansa, quien observa a la Reina de los Dragones (y flamante noviecita de su hermano) con uno de esos gestos inconfundibles de cuñadas desconfiadas. La escena no dura más de tres segundos, pero fueron suficientes para que los fans emitieran el veredicto: Sansa la va a tobillear de lo lindo a Daenerys.

MUJERES AL PODER. Si algo se puede asegurar de la temporada final, es el protagonismo de Daenerys, Sansa y Cersei. En torno de ellas pasarán buena parte de las acciones que llevan a la culminación de la saga de los Siete Reinos.

Una serie para la historia

Un final llama siempre a hacer balances y en el caso de Juego de Tronos las estadísticas marcan a las claras que no solamente se trata de un hito en la historia de la televisión, sino también de la cultura popular a nivel global . Un primer botón de muestra es que es el show de TV que más premios Emmy obtuvo en un mismo año: 12 estatuillas, en la edición de 2016. Según la consultora Parrot Analytics, que mide la demanda mundial de audiencia de TV, Juego de Tronos es la serie más popular del mundo en estos últimos años y la que más menciones y contenidos genera en las redes sociales y en la web. Y es, por lejos, la más pirateada: el final de la sexta temporada, emitida el 26 de junio de 2016, se compartió a través de 350.000 líneas piratas al mismo tiempo. La cantidad de descargas de la última temporada también fue un récord absoluto: más de mil millones.

Una investigación colectiva realizada por varias tribus de fanáticos afirma que a lo largo de la serie han muerto un total de 174.373 personajes, desde protagonistas de altos vuelos como Ned Stark hasta anónimos soldados e inocentes niños. Y su raigambre en la cultura popular se constata en datos insólitos como que más de 500 niñas fueron llamadas Arya en el Reino Unido desde el estreno de la serie.

Todas estas cifras dan cuenta de una obra monumental, que promete concluir a la altura de su leyenda, tras haber lanzado al estrellato a un puñado de grandes y desconocidos actores, muchos de los cuales acabaron extenuados. “El alcance de esta última temporada definitivamente supera cualquier cosa que hayamos intentado antes. Y la exigencia ha sido máxima”, aseguró David Benioff, una de las cabezas de la serie. “Esta temporada final parecía diseñada para rompernos”, afirmaba hace poco Kit “Jon Snow” Harington a la revista GQ. “Todos estábamos rotos al final. No sé si llorábamos porque estábamos tristes por el final del proyecto o porque estábamos cansados, durmiendo muy poco. Recuerdo a todos caminando hacia adelante diciendo: ‘Ya tuve suficiente de esto. Lo amo, fue la mejor experiencia de mi vida, lo extrañaré algún día, pero que termine de una vez…’”.

Una sensación similar –dosis de tristeza y satisfacción– sentirán los miles de millones de espectadores que en poco tiempo se enfrentarán al desenlace de la mayor fantasía de todos los tiempos.





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