El padre se lo había llevado de Canadá a Estados Unidos, donde vivieron con documentación falsa.


El 24 de junio de 1987, Jermaine Mann tenía 21 meses cuando su papá lo secuestró durante una visita ordenada por la corte en Toronto y se lo llevó a vivir a Estados Unidos. Le dijo que su mamá había muerto. Aunque era mentira, Lyneth Mann-Lewis estaba viva y desesperada. Lo buscó sin cansarse durante 31 años hasta que una llamada telefónica lo cambió todo. “Su hijo está vivo, lo encontramos”, le dijeron.

Aquella frase fue el final de una larga búsqueda, de muchos años de dolor. “Las palabras ‘su hijo está vivo, lo encontramos’, eso fue impresionante”, afirmó en una conferencia de prensa. “Por fin terminó la preocupación constante”, celebró.

Desde aquel terrible día, Lyneth Mann-Lewis jamás dejó de buscar a su hijo

Aquella frase la dejó helada, la mujer colgó el teléfono y comenzó a planificar su viaje a los Estados Unidos sin dejar de pensar que ya no encontraría a su bebé, que ya sería un hombre.

Los equipos de búsqueda usaban proyecciones digitales sobre cómo creían que luciría Jermaine Mann en la actualidad.

Lo agarré y le apreté su cabeza, quería sentir que era real. Lo toqué y dije: ‘Oh Dios mío, mi bebé'”, contó Lyneth sobre el momento del reencuentro. Jermaine Mann, quien ahora tiene de 33 años, le respondió: “Mami, tienes mis ojos”. De acuerdo al testimonio de la mujer, él la abrazó, la besó y estuvieron así, sin poder creerlo durante un largo rato.

Lyneth cocinó para su hijo y le contó detalles de su vida. Conversaron durante horas en el hotel en el que ella se hospedó.

En una conferencia de prensa la mujer quiso dejarle un mensaje esperanzador a todos los padres que viven situaciones similares. “Quiero alentar a otras familias con hijos y seres queridos desaparecidos a jamás darse por vencidos sobre la posibilidad de encontrarlos. Soy la prueba de que después de 31 largos años de sufrimiento uno nunca debe rendirse“, afirmó. “Tengan paciencia, sean fuertes, y crean que todo es posible”, concluyó.

Por su parte, el padre del joven, Allan Mann Jr., que tiene la nacionalidad canadiense y la ghanesa, fue arrestado el viernes pasado en Vernon, Connecticut, bajo el nombre de Hailee DeSouza.

Las autoridades dicen que después de que ingresó a los Estados Unidos, donde tenía familiares, obtuvo una identificación falsa para él y su hijo, así como certificados falsos de nacimiento.

Después de enfrentar cargos en Estados Unidos, se prevé que sea extraditado a Canadá.





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