Un grupo de trabajadores canadienses compartió un método ordenado y hasta hipnótico con el que logró vaciar la aeronave en pocos minutos.


El momento de bajar de un avión es muy ansiado por los pasajeros. Después de un largo viaje, de haber logrado aterrizar y sentirse a salvo, llega la hora de tomar el equipaje de mano y hacerse espacio para llegar hacia la puerta y desembarcar. Este proceso suele ser tedioso, con nervios, empujones, personas que se quedan paradas en medio del pasillo y no dejan pasar, entre otras situaciones. Por eso, la aerolínea canadiense WestJet, quiso demostrar que existe un método muchísimo más efectivo y ordenado pero que requiere de la colaboración de todos los viajantes.

A través de un video que fue difundido en las redes sociales a finales de julio por la cuenta de Twitter Tom Podolec Aviation y que se volvió a compartir el pasado 11 de agosto en Imgur, se puede ver cómo los pasajeros descienden de adelante hacia atrás y, hasta que no baja el primero, no se levanta el siguiente.

Además, en el interín, nadie toma su equipaje de mano hasta tanto no le llegue el momento de bajar. La circulación por el pasillo es civilizada y los presentes se muestran relajados, a la espera de su turno.

El video ya ha cosechado más de 660.000 reproducciones y varios comentarios que cuestionaban cómo era posible mantener a toda esa gente en ese estado de quietud.

La respuesta a dicha incógnita llegó y es que se trata de trabajadores de plataformas petrolíferas que toman ese vuelo frecuentemente, van y vuelven de Fort McMurray a Calgary, según el testimonio que Louise Vadeboncoeur le dio a la CNN.

“Cada vez que los veo, me estalla la cabeza. Por eso decidí grabarlos. Aunque vuelen todo el tiempo, no me explico cómo logran saber que esta sería la manera perfecta de desembarcar en un mundo perfecto”, escribió la autora del video cuando lo publicó por primera vez en las redes sociales.

Lo cierto es que en general los asistentes de vuelo no intervienen a la hora del descenso de pasajeros, salvo cuando tienen que asistir a alguna persona, así es como el apuro lleva a que todo termine convirtiéndose en un verdadero caos. “Casi siempre es caótico, con gente intentando salir lo antes posible”, reconoce Vadeboncoeur.





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