Ignacio Boero no eligió las palabras con cuidado. El presidente de Newell's Old Boys sacudió la estantería institucional con un diagnóstico tan crudo como contundente en una entrevista con Zapping Sport: "Plata no hay. Newell's está fundido, al borde de la quiebra".
Las declaraciones generaron impacto inmediato. Boero asumió la presidencia en diciembre de 2025 tras ganar las elecciones, y encontró un escenario financiero que describió sin eufemismos desde el primer momento de la entrevista.

"Debemos entre 30 y 35 millones de dólares. En cuatro años se triplicó la deuda y nos dejaron un equipo que estaba al borde del descenso", disparó, apuntando directamente contra la gestión anterior encabezada por Ignacio Astore.
La herencia que recibió y los errores propios
Boero no solo cargó contra sus antecesores. También reconoció errores de la actual conducción en el armado del plantel para esta temporada.
La dupla técnica conformada por Favio Orsi y Sergio Gómez dejó el cargo tras apenas seis partidos, con un saldo de cuatro derrotas y dos empates. Para reemplazarlos, la dirigencia recurrió a Frank Darío Kudelka, un técnico de la casa que asumió el desafío de sacar al equipo de la zona roja.

"Hicimos todo lo que pensábamos que era lógico en ese momento. Las cosas no salieron y soy el máximo responsable", reconoció el presidente, sin buscar excusas por el flojo arranque deportivo.
El plan para salir de la crisis
Ante la gravedad del cuadro, Boero confirmó que el club explora varias alternativas para sanear las cuentas. La primera es la búsqueda de financiamiento externo mediante préstamos.
La segunda, más sensible para los socios, es la venta de jugadores en el próximo mercado de pases. "Si surge alguna oferta que represente un beneficio económico para el club, lo vamos a hacer", afirmó el dirigente, dejando en claro que ningún futbolista tiene garantizada su continuidad ante la urgencia financiera.
Newell's llega a esta situación con una doble presión: la económica, que amenaza la estabilidad institucional, y la deportiva, con el equipo peleando por escapar de los puestos de descenso tanto en la tabla anual como en la de promedios. El club que alguna vez fue la cuna de Lionel Messi hoy enfrenta uno de sus momentos más difíciles en décadas.
