“Barreda sigue siendo un héroe para mucha gente”: la dura reflexión de Luis Machín
El actor se puso en la piel del femicida para protagonizar la película que se convirtió en un fenómeno internacional. Tras estudiar durante meses el caso, cuestionó la forma en que parte de la sociedad convirtió al asesino en un personaje popular y apuntó contra una conocida canción.
Luis Machín interpreta a Barreda en la película homónima(Redes)
Luis Machín asumió uno de los papeles más complejos de su carrera al interpretar a Ricardo Barreda, el odontólogo que en 1992 asesinó a su esposa, su suegra y sus dos hijas en La Plata. A partir del estreno de Barreda, el actor volvió a poner sobre la mesa una discusión que excede a la película.
Machín cuestionó especialmente la construcción popular que durante años rodeó al femicida y advirtió que, más de tres décadas después del crimen, todavía existen sectores que lo consideran una especie de héroe.
Luis Machín interpreta a Ricardo Barreda en la nueva película de Prime Video.(CAPTURA DE PANTALLA)
Luis Machín cuestionó la forma en que se construyó la figura de Barreda
Machín advirtió que ese fenómeno no pertenece únicamente al pasado. “Lamentablemente, tengo que informarte que no es algo del pasado: lo sigue siendo para mucha gente”, sostuvo.
Luis Machín interpreta a Barreda en la película homónima(Redes)
Para el actor, uno de los ejemplos de cómo esa construcción continúa presente puede encontrarse en La argentinidad al palo, canción de Bersuit Vergarabat en la que se menciona a Barreda junto a Carlos Monzón y Gustavo Cordera. “Todavía Cordera sigue cantando ‘Monzón, Barreda y Cordera matan por amor’”, señaló Machín.
A partir de esa referencia, cuestionó especialmente la idea de vincular un femicidio con una supuesta expresión de amor. “Todavía persiste el intento de instalar que por amor se mata, que el femicidio puede justificarse. Y eso es aceptado, cantado y difundido por la radio”, sostuvo.
Se conocieron las primeras imágenes de la película sobre Barreda(Redes)
Machín considera que esa construcción terminó invirtiendo durante años los roles alrededor del caso: el asesino ocupó buena parte de la atención pública mientras las cuatro mujeres que asesinó quedaron relegadas. “El victimario convertido en víctima”, sintetizó.
Por qué Luis Machín aceptó interpretar a Ricardo Barreda
Barreda, dirigida por Daniela Goggi, reconstruye el crimen cometido el 15 de noviembre de 1992. Ese día, el odontólogo asesinó con una escopeta a su esposa, Gladys McDonald; sus hijas Cecilia y Adriana; y su suegra, Elena Arreche.
Machín explicó que uno de los motivos que lo convencieron de aceptar el personaje fue justamente el enfoque elegido para contar la historia. “Está contada con la intencionalidad de darle voz a estas cuatro mujeres”, destacó.
Se conocieron las primeras imágenes de la película sobre Barreda(Redes)
Para preparar el papel, el actor realizó una extensa investigación. Escuchó grabaciones de Barreda, revisó declaraciones realizadas durante el juicio y leyó Conchita, el libro de Rodolfo Palacios construido a partir de entrevistas con el femicida.
Su intención no fue limitarse a reproducir los gestos o la voz del odontólogo, sino intentar comprender la personalidad que había detrás de su relato. Machín llegó a definirlo como una persona con un narcisismo extremo y destacó la frialdad con la que hablaba posteriormente sobre lo ocurrido.
También puso el foco en elementos previos al crimen que, según su interpretación del material investigado, permiten observar una planificación. Entre ellos mencionó que Barreda había realizado prácticas de tiro y se había interesado por cuestiones vinculadas con las consecuencias penales de sus actos.
La película busca, además, revisar el lugar que históricamente tuvieron las víctimas dentro del relato público del caso.
Machín reconoció incluso una contradicción alrededor del propio título de la producción: mientras la intención es recuperar las voces de las cuatro mujeres asesinadas, el nombre que todavía funciona como principal atractivo comercial es el del femicida.
En una sociedad diferente, consideró el actor, la película debería llevar los nombres de Gladys, Adriana, Cecilia y Elena.
Más de tres décadas después del cuádruple femicidio, esa es precisamente la discusión que Machín busca instalar a partir de Barreda: por qué el asesino consiguió transformarse en un personaje de la cultura popular mientras las historias de las cuatro mujeres que asesinó quedaron durante años en un segundo plano.