Este 28 de julio se cumple un año de la muerte de Alejandra "Locomotora" Oliveras, una de las máximas referentes del boxeo argentino. La exdeportista falleció a los 47 años luego de permanecer internada durante dos semanas tras sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) isquémico.
Su fallecimiento generó una profunda conmoción en el deporte argentino y llevó al equipo médico del Hospital José María Cullen, de Santa Fe, a brindar una conferencia de prensa para explicar qué ocurrió durante las últimas horas de la exboxeadora.

Qué confirmó el parte médico sobre la muerte de la Locomotora Oliveras
El director del Hospital José María Cullen, Bruno Moroni, informó que Oliveras sufrió una complicación repentina cuando transitaba su recuperación.
Según explicó, la exboxeadora presentó una embolia pulmonar masiva que provocó un cuadro de hipoxemia severa y derivó en un paro cardiorrespiratorio refractario.
El equipo de salud realizó maniobras de reanimación, pero no logró revertir la situación y el fallecimiento fue confirmado durante la tarde del 28 de julio de 2025.
Los profesionales señalaron además que, aunque en los días previos había mostrado algunos signos de respuesta neurológica, nunca recuperó completamente el estado de conciencia tras el ACV que había motivado su internación.

La despedida de una leyenda del boxeo argentino
Durante aquella conferencia, el jefe de Terapia Intensiva, Néstor Carrizo, explicó que el cuadro clínico de Oliveras era complejo desde el ingreso y que siempre existía la posibilidad de complicaciones de ese tipo, pese a que la evolución se mantenía estable.
"Todo el equipo hizo todo lo posible desde el momento en que ingresó al hospital", expresó el médico, quien también manifestó el dolor que generó la pérdida entre los profesionales que la atendieron.
La muerte de la Locomotora Oliveras marcó el final de una de las carreras más importantes del boxeo femenino argentino. A lo largo de su trayectoria conquistó seis títulos mundiales, rompió barreras para las mujeres dentro del deporte y se convirtió en un símbolo de superación por la historia de vida que construyó fuera del ring.
A un año de su fallecimiento, su legado continúa vigente tanto por sus logros deportivos como por el mensaje de resiliencia y fortaleza que transmitió durante toda su carrera.
