El auto fue hallado en inmediaciones de calles Constitución y Virasoro con vainas servidas en su interior.


El Ministerio de Seguridad informó en las últimas horas sobre el secuestro de un automóvil de alta gama que está sospechado de haber sido empleado en las balaceras sobre bares de Pichincha el sábado por la noche.

Puntualmente efectivos de la Dirección de Inteligencia Criminal Estratégica de la Policía de Investigaciones de Rosario (PDI) procedieron al secuestro de un BMW blanco en las inmediaciones de Constitución y Virasoro.

Dentro del vehículo se encontraron una serie de elementos que hacen suponer que estaría vinculado a los hechos de abuso de arma ocurridos el pasado sábado en barrio Pichincha.

Uno de los bares baleados el sábado.

Según informó Silvina Pait, jefa de la Dirección, el procedimiento para dar con el vehículo comenzó a las 6 de la mañana de este martes y culminó a las 14 con el secuestro del automóvil frente a una vivienda de calle Virasoro al 3700.

Se procedió a allanar la vivienda sobre la cual se encontraba el vehículo, medida que arrojó resultados negativos en cuanto al hallazgo de armas de fuego y celulares.

Más tarde, alrededor de las 17.15 se procedió a inspeccionar el interior del BMW y se produjo el secuestro de vainas servidas calibre 9 milímetros, una cédula de identificación del vehículo y otros elementos que tienden a orientar la investigación.

El vehículo fue secuestrado y trasladado a sede de la PDI donde quedó a disposición del Dr. Matías Edery, fiscal a cargo de la causa.

Los disparos que habrían salido del BMW se iniciaron cerca de las 22.30 del sábado, en Richieri entre Güemes y Brown. El auto en cuestión estacionó y bajaron dos personas que balearon la fachada del bar Alabama, cerrado por refacciones. Aunque se dijo que en el interior se estaba festejando un cumpleaños.

Pero el episodio no quedó allí. Los atacantes siguieron camino por calle Ricchieri hasta la esquina de Güemes donde agredieron el cartel del bar Blacklist, que se encontraba con clientes en su interior.

Los hechos indefectiblemente se colaron en la campaña electoral esta semana y muchos candidatos del Frente Progresista emparentaron los ataques a una presunta “campaña sucia”.





Comentarios