El joven admitió que conoce a una de las imputadas pero negó haber participado en el ataque cometido en julio.


La causa sobre uno de los 15 atentados contra el Poder Judicial de la provincia incorporó este miércoles a un nuevo imputado como colaborador y encubridor del ataque en Zeballos al 2500, donde hace cinco meses dispararon contra una antigua vivienda de la familia de la magistrada Marisol Usandizaga.

Luego del allanamiento que se llevó a cabo el lunes pasado, Guillermo Eduardo Vieyra fue acusado como partícipe primario en uno de los siete hechos violentos que tienen como presunto autor intelectual a Ariel Máximo “Guille” Cantero, líder de “Los Monos”.

Fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmaron que el muchacho de 23 años declaró durante la audiencia que se llevó a cabo en el Centro de Justicia Penal y negó su participación en el plan para disparar contra la casa que por entonces habitaba un perito balístico. Cabe aclarar que el funcionario no tuvo participación en las pesquisas referidas a la actividad de la familia Cantero y la hipótesis de los investigadores se inclinó hacia el antecedente ligado a una de las juezas que había condenado a parte de la banda.

Al tiempo que rechazó los delitos que le atribuían, el changarín admitió que conoce a Lucía Uberti, también imputada por este y otros episodios como partícipe u organizadora en coordinación con Matías César, quien además era su pareja. La muchacha era uno de los contactos fundamentales con los que contaba fuera de prisión Daniel “Teletubi” Delgado, condenado por el triple crimen de Villa Moreno y sindicado como aliado de “Guille” en la trama que la Justicia logró develar en septiembre.

A pesar de la defensa que ensayó y la propuesta de una fianza de 10.000 pesos, el juez Alejandro Negroni ordenó que Vieyra permanezca tras las rejas durante el plazo que establece la ley. De esta manera, el magistrado avaló el pedido de la Fiscalía sobre los delitos de amenazas coactivas agravadas, daño calificado, portación de arma de fuego de guerra y encubrimiento agravado.

Fotografía: Juan José García.





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