Juani lleva una vida normal luego de la operación y se sumó la campaña para promover la donación de órganos.


Ya pasaron más de seis años desde el día en que la vida de Juan Ignacio Bergamasco y su familia cambió para siempre a través de un trasplante. Con la ayuda de su mamá, y en el día del donante, conmemorado este miércoles, el nene grabó un saludo para agradecer a su donante y a todas las personas que los ayudaron desde entonces para poder disfrutar de una vida normal.

Oriundo de Santa Fe, Juani estuvo en tratamiento en Rosario y luego en la ciudad de Buenos Aires, donde lo operaron cuando tenía un año y medio y finalmente supo que podía someterse a un trasplante de hígado. Desde aquel viaje que emprendieron el 12 de febrero de 2012 desde la capital provincial, la situación cambió radicalmente.

Claro que hubo inconvenientes después de la cirugía. Sus padres no la tenían fácil para mantener un trabajo estable y al mismo tiempo acompañar el tratamiento, ya que el nene debía someterse a controles periódicos en Capital Federal para monitorear su evolución. Sin embargo, los Bergamasco salieron adelante e incluso llegaron a conocer al gobernador Miguel Lifschitz luego de asistir a La Noche de los Deseos a principios de año.

Tras contactarse a través de Facebook, María Cecilia Carrieres y su hijo pudieron visitar la Casa Gris y compartir su historia con muchísima gente a través del encuentro con el mandatario. “Juani es un ejemplo de que donar salva vidas“, expresó el dirigente socialista a la hora de compartir el video que mandó su mamá para sumar nuevos voluntarios a través del sitio del Cudaio.

“Gracias a todos por acompañarme, no sólo a mí sino a mi familia, y por ayudarme. Los quiero”, manifestó el niño de 7 años para celebrar el sexto aniversario del trasplante que le salvó la vida cuando recién empezaba.




Comentarios