Después de la controversia que suscitó la apertura de Posta 36 el último fin de semana largo, en los próximos dias se rehabilitarán los salones de fiestas en Rosario. La Municipalidad autorizará una vez más a lo establecimientos como locales gastronómicos, aunque no se implementará el mismo protocolo sanitario.

Dueños e inquilinos de los locales afectados por la pandemia de coronavirus se manifestaron este lunes en una caravana que pasó por el Palacio de los Leones y llegó hasta la sede local del Gobierno provincial. Allí solicitaron que se permita su funcionamiento, el cual fue suspendido hace casi dos semanas para revisar la normativa correspondiente.

Después de la manifestación, el secretario de Desarrollo Económico y Empleo, Sebastián Chale, ratificó que modificarán los requisitos para que los salones puedan funcionar como bares. Al respecto, aseguró que las nuevas medidas se implementarán antes del vencimiento del decreto provincial que adhirió a la extensión del aislamiento y distanciamiento social, preventivo y obligatorio hasta el 8 de noviembre.

Como en el caso de restaurantes, gimnasios y otros rubros, quienes organizaron la protesta este lunes se presentaron como "parte de la solución" para mejorar la situación epidemiológica frente al COVID-19. En este sentido apuntaron que la habilitación es una herramienta para disuadir las fiestas clandestinas.