Se cerró un comercio del rubro por dos empleadas infectadas y también dio positivo una clienta.


El caso de dos peluqueras que se contagiaron de coronavirus, hecho que derivó en que se cierre un comercio del rubro en forma preventiva, derivó en una reacción de la cámara empresaria que nuclea a los dueños de establecimientos en Rosario.

“Las personas contagiadas son víctimas y no victimarias, y debemos solidarizarnos con ellas en lugar de acusarlas y escracharlas públicamente, como está ocurriendo con estas 2 profesionales”, indicaron desde la entidad mercantil en un comunicado difundido en las redes sociales.

Ocurre que según el titular de la Cámara, Enzo Sagasti, las dos profesionales fueron sometidas a un “escarnio social” que ahora sufren las dos peluqueras.

Las peluqueras se infectaron fuera de su peluquería, en una pequeña reunión social afectiva. Siempre cumplieron con el protocolo de trabajo dentro de su salón. Lamentablemente, una de las clientas que asistió durante la semana desde que las colegas se contagiaron y se cerró la peluquería, dio positivo. El resto dio negativo”, profundizó el mensaje de la cámara.

En la entidad plantaron el interés en “detener la ola de rumores y la estigmatización” al expresar que el “virus es un enemigo invisible, que nos puede perjudicar a cualquiera de nosotros, aún extremando las precauciones”.

El caso de las dos peluqueras y la clienta fueron parte de los nuevos positivos de COVID-19 que se registraron en Rosario el fin de semana.




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