La damnificada adquirió un vehículo y a los 3 mil kilómetros dejó de funcionar. Debía ponerle gasoil premium pero no se lo aclararon.


La Justicia rosarina condenó a la automotriz Ford a pagar más de un millón y medio de pesos por no informar a una clienta sobre el tipo de combustible que debía utilizar para el vehículo de alta gama que había comprado. Lo adquirió en 2008 y en lugar de usar gasoil premium con bajo nivel de azufre lo cargó con gasoil común.

El auto dejó de funcionar con sólo 3 mil kilómetros recorridos, en plena garantía y quedó varado en una concesionaria. Cuatro meses después desde Ford le informaron que el inconveniente estuvo vinculado con el tipo de combustible utilizado.

Por este motivo, la clienta tomó la determinación de demandar a la automotriz por no comunicarle debidamente para mantener el vehículo en condiciones.

Según informó el portal Tiempo de Justicia, a través de una prueba mecánica pudieron determinar que el origen del problema fue la acumulación de productos carbonosos con alto contenido de azufre del combustible usado. El gasoil común que se vende regularmente supera en promedio en más de 30 veces el contenido de azufre que debe utilizar ese motor.

En su fallo el juez Quaglia precisó que la automotriz Ford debía informar en forma clara, veraz y suficiente a su clienta y esto no pasó. “El contenido del manual en relación a la calidad del combustible no es suficiente ni claro”, señaló el magistrado.

Lo cierto es que once años después de la compra del vehículo, la automotriz fue condenada a pagar más de un millón y medio de pesos entre capitales e intereses.




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