El gremialista rompió en silencio luego que sus ahora ex compañeros en la comisión directiva lo denunciaran por malversación de fondos.


Los mensajes anónimos que recibió en su casa el secretario adjunto del Sindicato de Peones de Taxi, Horacio Yanotti, fueron el elemento que derivó en que Horacio Boix, el suspendido secretario general del gremio rompiera en silencio y se despegara de la acusación que lo liga a la supuesta autoría de la intimidaciones contra quienes hasta hace poco eran sus compañeros en la comisión directiva.

“No es mi estilo, no involucraría a la familia para nada, esto es un problema de hombres y debe resolverse entre hombres“, expresó Boix en contacto con LT8, sobre el resquemor que acumula luego de ser denunciado por malversación de fondos pertenecientes al sindicato.

El gremialista dijo puntualmente que las amenazas “son artificios que inventan para seguir fustigandome” y apuntó contra los dirigentes que lo acusan por desmanejos. Gordo traidor, vamos por tu familia” y “conocemos los movimientos de tu familia”, fueron los dos textos manuscritos que Yanotti recibió en su domicilio en la zona sur.

“Si en algún momento le tengo que dar un piñón, se lo doy también, no me van a temblar las manos”, agregó a la hora de desmentir haber sido el ideólogo de los anónimos.

Investigado por la Fiscalía, que incluso ordenó un allanamiento de su despacho, Boix dijo que las acusaciones públicas que quienes tomaron el control de la insticuión representan actitud “de cagón”.

“Hasta hace unos días estábamos todos juntos; pero no se animaban a golpearme la puerta de la oficina para plantearme las cosas”, puntualizó el removido secretario general. Sobre los planteos públicos en torno al presunto enriquecimiento a costa del sindicato, Boix pidió que se investigue su patrimonio. “Fíjese cuál es el patrimonio del sindicato de peones de taxis, y compárelo con el mío; después saque sus propias conclusiones”, manifestó.




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