"Queremos que salve una vida aunque ya se perdió otra", dijo desconsolado un amigo de Marcos Guenchul.


Pasaron algo más de 12 horas desde el ataque a balazos contra un entrenador rosarino hasta que este miércoles se confirmó la peor noticia. Los médicos le informaron a la familia que Marcos Guenchul tenía muerte cerebral y comenzaron los trámites para donar sus órganos después de lo que creen que fue un robo fallido.

“Le tiraron porque sí, porque ya no importa nada”, afirmó uno de los amigos del muchacho de 32 años para desmentir rumores sobre un conflicto con su ex pareja como posible motivo de la agresión. El deportista tenía una pequeña hija y “se la rebuscaba” incluso con changas además de trabajar en el gimnasio de donde había salido minutos antes de que le dispararan.

El entrenador había salido de trabajar cuando lo balearon en la cabeza. (Facebook)

Ante la consulta de Canal 3, desde el entorno del personal trainer indicaron que ya no tenía actividad cerebral y estaban esperando donar su corazón a niño. Angustiado ante ese escenario, uno de sus allegados afirmó: “Queremos que salve una vida aunque ya se perdió otra“.

Mientras la Justicia trabajaba para establecer la razón del ataque contra Guelchun, quienes lo conocen sospechan que “se resistió al robo” y luego “lo corrieron” arma en mano. En el lugar donde se escucharon las detonaciones la policía corroboró que a la víctima no le habían quitado nada; allí encontraron su mochila y su campera.





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