Habló en el diván de Verónica Lozano y explicó cómo fue el drástico cambio de la imagen que la caracterizó en el inicio de su carrera.


En los inicios de la carrera de Soledad Pastorutti el poncho fue un ícono que la definió como estrella del folklore. Lo cierto es que a medida que su carrera se afianzó y abarcó nuevos géneros en la música, su imagen también mutó y al respecto la cantante de Arequito dijo que dicho cambio “era necesario”.

El cambio de look fue un poco buscado. También tiene que ver con que yo empecé a verme de otra manera. A mí me gusta estar bien, me gusta correr, pero también es cierto que siempre fui, no se si insegura, pero pudorosa. Nunca pretendí mostrar mi cuerpo, ni cómo estaba vestida. Cuanto más desapercibida podía pasar para mi era mejor”, mencionó “la Sole” en el diván del “Cortá por Lozano”.

Sobre el emblemático poncho, la cantante fue clara y dijo que “era una especie de uniforme” que le solucionaba sus dificultades para proveerse de vestuario cuando su carrera recién despegaba. “Al principio ese vestuario tenía que ver con la comodidad. Era la única ropa que tenía, como un uniforme. Entonces, para mí era más fácil venir a Buenos Aires a hacer prensa. De verdad que no tenía ropa ni para todos los días”, reveló.

Uno de los referentes que fue clave en el cambio de look de “La Sole” fue Aníbal Pachano, encargado de la imágen en las primeras funciones que Soledad dio en el teatro Gran Rex. “Empezamos con la pestaña postiza, el pelo. Me ponía un corset que me levantaba todo”, contó ante Verónica Lozano.

Para una mujer cuesta mucho pasar de la niñez a la adolescencia y de ahí a la madurez estando expuesta”, agregó, sobre los vertiginosos cambios que experimentó cunado empezó a hacerse conocida.





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