El gobernador y la intendenta presenciaron el izamiento de la bandera pero no realizaron discursos. Críticas por la austeridad de la celebración.


La celebración por el Día de la Bandera en Rosario comenzó con un frío acto de izamiento en el mástil mayor, encabezado por el gobernador Miguel Lifschitz y la intendenta Mónica Fein, quienes no pronunciaron discurso. 

A las 8:15 se realizó el izamiento de la bandera bajo la presencia del gobernador y de la intendenta Se entonará el Aurora y el Himno Nacional, y luego los mandatarios tuvieron un breve diálogo con la prensa en el que justificaron la austeridad del acto con el fin de “hacer foco en la bandera y no en las grietas”.

Como todo se realizó en el Patio Cívico y sin la presencia del primer mandatario, no hubo operativo de tránsito especial y se pudo circular con normalidad por la zona. No obstante desde las 11, cuando en el Parque Nacional a la Bandera tuvieron lugar bailes típicos, diversos espectáculos, el habitual concurso de asadores a la estaca y una feria de artesanos y de economía solidaria, se realizó una serie de cortes en Estévez Boero y el Paseo de las Artes y en Estévez Boero y Rioja.

La ausencia de desfile, fiesta popular y jura generó malestar entre los ex combatientes de Malvinas, que suspendieron la colocación de una placa que trajeron del cementerio Darwin y que tiene la leyenda “soldado argentino solo conocido por Dios”.





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