La apertura del las iglesias será según el protocolo aprobado por las autoridades, como espacios de oración personal y atención espiritual previamente acordada con los sacerdotes, aunque sin celebración de misa ni comunión, informó el Obispado de Río Gallegos.


El obispo Jorge García Cuerva, firmó el Decreto 14/20 que y consideró “la importancia que tiene poder generar un espacio de oración personal para aquellos fieles que así lo requieran, como también la asistencia espiritual previamente concertada con los sacerdotes”.

García Cuerva remarcó que “cada familia es una iglesia doméstica donde se celebra la fe y que la presencia de Dios no se da exclusivamente en los templos”.

“Que se tengan muy en cuenta todas y cada una de las disposiciones del Protocolo adjunto y las disposiciones complementarias”, expresa el decreto.

El obispo resolvió que los templos podrán permanecer abiertos de 14 a 18, teniendo en cuenta la superficie del espacio de oración generado y la disposición de los bancos para definir el cada templo el número de personas que pueden asistir al mismo tiempo.

Los feligreses deberán asistir con tapaboca y guardar una distancia mínima de 2 metros entre las personas.

“Los bancos que puedan usarse deben estar señalizados, del mismo modo que los que para mantener las distancias requeridas, deban ser inutilizados”, aseguró.

Finaliza que “si por devoción hay imágenes a las que los fieles se acercan y tocan espontáneamente, disponerlas de tal manera que esto no suceda o retirarlas del templo directamente durante este tiempo”.




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