Viudo y con dos hijos pequeños a su cargo, realiza trabajos como cadete y mensajero.


La solidaridad y los gestos de grandeza aparecen siempre en los momentos difíciles, señalando que hay una esperanza y ayuda desinteresada justo cuando más hace falta.

Asi se resume el giro que tomó la historia de Armando, un trabajador que sufrió el robo de su moto, su principal herramienta para llevar el sustento a casa, donde vive con su hija de 12 y su pequeño de 5, que tiene una discapacidad.

Armando es viudo, llegó a Río Cuarto hace dos años y trabaja como cadete con su moto Keller 110, que le fue robada este martes y todavía no ha sido recuperada.

Justo en ese momento de desazón, un vecino que conoció su historia por los medios se comunicó con él para decirle que le prestará su moto por el tiempo que la necesite.

“Fue muy emocionante”, expresa Armando Aranda sobre este gesto inesperado y agrega: “Guido Curletto, un vecino de la ciudad, se contactó para decirme que ya tenía todo listo y la documentación reglamentaria de la moto, para poder hacer el permiso”, relató a Puntal AM.

“Me dijo que la tenga el tiempo que sea necesario”, dice y completa: “esto me permite seguir trabajando, y me emociona muchísimo, por el gesto que tuvo… me tirita el cuerpo de la emoción”.

Lamentablemente, Armando no es víctima de la inseguridad de Córdoba por primera vez y recuerda que ya lo robaron anteriormente: “estaba afuera del Hospital, cuando tenía a mi hijo enfermo, y me sacaron el celular. Fue muy feo porque estaban armados”, dice.




Comentarios