En una publicación internacional, investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste recopilaron los estudios los venenos de las tres principales serpientes del NEA (Yarará grande, Yarará chica y cascabel), los más analizados durante más de treinta años en el país, en el que se destaca el potencial para aplicaciones farmacológicas.

"Los venenos de estas tres especies de serpientes que habitan el NEA constituyen los venenos de serpiente más estudiados en los últimos 30 años en el país", explican investigadores de la UNNE y CONICET en su artículo de revisión "Venenos y toxinas aisladas de serpientes de impacto médico en el noreste de Argentina: Estado del arte. Posibles aplicaciones farmacológicas" publicado en la revista internacional "Current Topics in Medicinal Chemistry".

La publicación reunió a integrantes del Laboratorio de Investigación en Proteínas, Instituto de Química Básica y Aplicada del Nordeste Argentino (UNNE-CONICET), que funciona en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura (FaCENA-UNNE), y del Laboratorio de Toxicología Veterinaria de la Facultad de Ciencias Veterinarias (Vet-UNNE).

¿Qué dice el informe?

El informe presenta una descripción amplia de los venenos de serpientes de especies de NEA: sus acciones fisiopatológicas composición de proteínas, toxinas aisladas, sinergia de toxinas y ensayos de reacción cruzada toxina-antitoxina.

No element of type reference found.

Destacan así que el conocimiento generado, además de aportar al manejo de casos de accidentes ofídicos, también permitió identificar el potencial del veneno, de toxinas y proteínas aisladas de serpientes del NEA para su uso en aplicaciones farmacológicas.

Algunas de estas proteínas (fosfolipasa A2 y enzima del tipo trombina aislada del veneno de la cascabel, fosfolipasa A2 Ba SpII RP4, Baltergin, Baltergin-DC aisladas del veneno de yarará grande), que actúan como enzimas, exhiben un comportamiento bioquímico atractivo que los convierte en una herramienta interesante para una posible aplicación farmacológica.

En la publicación se destaca que los venenos de serpiente constituyen una rica fuente de moléculas bioactivas, como péptidos, proteínas y enzimas con importantes actividades farmacológicas, por lo que el estudio de las toxinas del veneno están creciendo debido al interés en el desarrollo de herramientas biotecnológicas y bioterapéuticos novedosos.

Las toxinas han demostrado ser particularmente útiles como un medio para formular medicinas humanas y existen en el mundo varios fármacos desarrollados a partir de la toxina del veneno de serpiente. Varias toxinas de venenos ofídicos que reúnen potencial uso farmacológico han sido aisladas de especies de serpientes del NEA.

Para ejemplificar el potencial del veneno de las serpientes principales del NEA, mencionan que resultados obtenidos de una enzima similar a la trombina (SVTLE) aislado de Crotalus durissus terrificus, mostró la capacidad de consumir fibrinógeno por coagulación y probablemente también por hidrólisis. En ese sentido, la introducción de enzimas de venenos ofídicos similares a trombina resulta atractiva para la determinación de varios parámetros sanguíneos y en el tratamiento de la trombosis vascular y de otros trastornos hemostáticos.

No element of type reference found.

En el caso de “Ba SpII RP4” es una fosfolipasa A2 catalíticamente activa aislada de la yarará grande o víbora de la cruz (Bothrops alternatus) y responsable de inducir un ligero edema, retrasar el tiempo de coagulación e incluso ejercer efectos antiagregantes plaquetarios. Esta enzima no muestra miotoxicidad ni citotoxicidad o letalidad incluso a las dosis más altas ensayado.

Por lo tanto, estas características funcionales son particularmente útiles para el desarrollo de nuevos agentes farmacéuticos que afectan funciones específicas, por ejemplo, alteraciones en la hemostasia, ya que las enzimas fosfolipasa A2 tienen un papel fundamental en diversas actividades biológicas.

Se observó que Baltergin, una metaloproteasa aislada del veneno de la yarará grande, y particularmente su fragmento de autólisis Baltergin-DC, podían inhibir la adhesión celular probablemente uniéndose a las integrinas de membrana. Por tanto, Baltergin-DC, carente de acción proteolítica, podría tener una posible aplicación para el tratamiento de tumores.

Argentina está habitada por 136 especies de serpientes, la mayoría de ellas no venenosas o privadas de un aparato venenoso y sólo dieciocho son venenosas. La mayoría de las especies están distribuidas en áreas reducidas del norte argentino. El NEA tiene la mayor diversidad de serpientes en Argentina, totalizando 109 especies y subespecies, es decir, el 80% de la riqueza total del país.