Las creaciones de las etnias originarias del Chaco reunidas en Quitilipi, fueron elogiadas por una multitud que acudió a la convocatoria.


Las dos jornadas durante las cuales se desarrolló en Quitilipi, se la cuadragésima segunda edición de la Feria de Artesanía Aborigen Chaqueña “René James Sotelo”, fueron un verdadero éxito. Estuvieron reunidos más de 250 artesanos de las etnias qom, mocoví, wichí y vilela que ofrecieron piezas de alfarería, tallados, tejidos y cestería. En el Año Internacional de las Lenguas Indígenas, durante esos días también se realizó la octava Fiesta Nacional del Arte Indígena y el noveno Encuentro de Talladores.

El titular del Instituo de Cultura, Marcelo Gustin reconoció0 que “la Feria de Artesanía Aborigen de Quitilipi reúne a los pueblos originarios del Chaco, siendo un encuentro que evidencia el gran patrimonio artístico y cultural de saberes ancestrales expresados a través de la cerámica, la cestería y chaguar. La artesanía es una expresión cultural que rescata y revaloriza el quehacer de nuestros pueblos originarios. La multitud que dio marco a cada jornada nos muestra que vamos logrando el perfil social de asumirnos como una provincia orgullosa de su tierra, de su gente y de su historia”.

Las creaciones de las etnias originarias del Chaco reunidas en Quitilipi, fueron elogiadas por una multitud que acudió a la convocatoria.

Desde Resistencia, los visitantes tuvieron la oportunidad de visitar la feria gracias a un servicio de transporte gratuito, organizado por el departamento de Industrias Culturales y del Instituto de Turismo. En ambas jornadas, hubo salidas y regresos programados desde la plaza central capitalina. Además, a través de la Dirección de Patrimonio, en articulación con el equipo del Departamento de Artesanía y el apoyo técnico del personal del departamento de Artes Visuales, se montó en el centro de la carpa principal una instalación recreando la leyenda de las Mujeres Estrella del pueblo Qom. A partir de la misma se estructuró el espacio de exposición de las piezas gráficas de las diferentes manifestaciones y sus procesos, la mesa de trabajo, las entrevistas abiertas y la proyección de material audiovisual.

También se llevó adelante un conversatorio entre artesanos moqoit, en el que participaron artesanas alfareras de San Bernardo, Las Tolderías y General Pinedo. Entre los temas tratados estuvieron las dificultades en el acceso y la recolección de materia prima, la necesidad de contar con lugares de venta, y la posibilidad de patrimonializar la cerámica moqoit. Luego, se organizó un foro que contó con una asistencia numerosa y representativa de las comunidades. Durante el mismo, entre los distintos debates, se revisó la Ley nº 3021 de Registro de Artesanos, se analizó la creación de mercados y diferentes puntos de venta dentro de la provincia, se abogó por garantizar la enseñanza de técnicas y saberes ancestrales de la artesanía en las escuelas bilingües, y se solicitó un Congreso Indígena.




Comentarios