"Gracias por venir, seño" es la frase que los alumnos le dicen a Jessica Paredes cada vez que asiste al establecimiento. Cuando llueve, debe transitar un largo camino por terrenos intransitables.


La escuela EEP N° 17 Jose B. Zubiaur está ubicada en el paraje Cancha Larga, a 6,5 kilómetros de La Leonesa, ciudad cabecera del Departamento Bermejo. Actualmente cuenta con 82 alumnos matriculados, 62 son de nivel primario y 20 de nivel inicial.

La institución está funcionando desde el año 1892, es la decimoséptima escuela de la provincia y fue inaugurada en el marco del apogeo que existía en la región debido al ingenio azucarero de Las Palmas. Enclavada en la ex Ruta Nacional Numero 1, aún mantiene la arquitectura que la erigió a fines del siglo antepasado.

Los docentes llegan a pie a la escuela.

Jessica Paredes, una de las maestras del establecimiento, posteó en su cuenta personal de Facebook algo que hace habitualmente: las peripecias que atraviesa para ir a dar clases. Si bien es cierto que los docentes del departamento Bermejo tienen una subsede regional, en la que pueden ir a cumplir horario realizando tareas administrativas cuando no se puede llegar hasta los colegios debido al anegamiento de los caminos, esa no es una opción para ellos.

Entonces, ¿porque caminan casi siete kilómetros en el barro ida y vuelta para ir a dar clases? La respuesta de Jessica es contundente: “Llegar a la escuela y que un niño de siete años te abrace y te diga ‘gracias por venir seño’ te hace entender que faltar no puede estar en tus planes”.

Alumnos y docentes enfrentan la adversidad del camino.

Aníbal, padre de Jessica y director del establecimiento desde el 2015, cuenta que al ser jornada de escolaridad completa, el cronograma les cubre desayuno y almuerzo, pero al ser conocedor de la situación de las familias rurales también brindan merienda.

Lo increíble es que para alimentar a 82 niños el Ministerio de Educación de la provincia solo les da 500 pesos por día, para comprar a un proveedor que llega hasta el establecimiento.

Es decir $6,10 (seis pesos con diez centavos) por niño y por día. Aníbal, con algo de indignación, cuenta que eso no alcanza, y nos dice que ellos ponen dinero de su bolsillo y compran el pan en La Leonesa para desayunar. El panadero, al saber de la situación, “siempre nos da yapa, nos hace precio por mayor y nos regala los bizcochos, los chipacitos y las facturas del día anterior”.

Gracias por venir Seño.

Continúa relatando como hacen frente a la difícil situación. “Una vez por semana hacemos pasta frola y sorteamos para comprar útiles y calzados para los niños”, y agregó que “hacemos colectas por facebook junto a los padres, que la mayoría han sido alumnos de la escuela”. También cuenta que “el esfuerzo es mucho, a veces es muy difícil, pero llegar y ver esos niños esperándonos parados en las puertas de sus casas, para ir caminando juntos hasta la escuela, es lo mejor que me ha pasado en la vida”.

Es por esto que es imprescindible que vayamos todos los días, continúa narrando: “el contexto es muy contrario educacionalmente y no podemos darnos el lujo de que los niños pierdan el entusiasmo por asistir a clases”. Ante tanta adversidad, Vía País Resistencia solicitó algún contacto telefónico en el que se puedan comunicar quienes quieran ayudar a estos docentes que trabajan tanto por la comunidad chaqueña Cancha Larga. Aníbal Paredes nos brindó su número: 0362 – 155191234.






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