Desde el inicio de la pandemia, el Gobierno Municipal evaluó, planificó, diseñó y ejecutó distintas acciones que permitieron acompañar las necesidades de todos los sectores de nuestra sociedad ante la coyuntura sanitaria que afectó no solo la salud, sino también nuestra economía.

Una de las herramientas se enfocó en la cuestión tributaria. Luego de realizado un análisis exhaustivo de la situación, los equipos técnicos de la Secretaría de Hacienda y Finanzas establecieron la extensión de un período de moratoria que se había iniciado en el mes de marzo de 2020, a partir de una crisis macroeconómica que obligó a las autoridades locales a tomar medidas que les facilitara a los contribuyentes seguir cumpliendo con sus compromisos tributarios y, al Municipio, sostener el flujo de ingresos en sus arcas.

En ese marco, el origen de la pandemia marcó la necesidad de su prórroga, tomando en cuenta, precisamente, la aparición, evolución e incidencia de la misma en el movimiento productivo, comercial, de servicios y laboral en nuestra ciudad.

Ciertamente, Rafaela se destaca, entre otras cuestiones, por tener una alta respuesta de los contribuyentes para con el cumplimiento de los tributos. Esta no fue la excepción.

En la primera etapa de la moratoria, que tuvo vigencia desde marzo hasta junio de 2020, se realizaron 3818 convenios por un total de 54,6 millones de pesos. En la segunda, desde agosto hasta noviembre del 2020, 4755 planes de pago por un total de 61,4 millones de pesos.

Por otra parte, se elaboró un Plan Pandemia que rigió desde julio de 2021 hasta enero de 2022. Durante ese lapso se formalizaron 6885 convenios por un total aproximado de 170 millones de pesos. Esta última cifra no es exacta ya que aún se están tabulando datos.

Es válido destacar que alrededor del 80 por ciento de los convenios fueron abonados de contado. Esto fue así ya que, por un lado, se estableció la quita de intereses para esa modalidad; cuestión que fue aprovechada, en particular, en los casos que presentaban deudas relativamente recientes. Por el otro, a la reactivación paulatina de nuestra economía.

Los rubros en donde más convenios se establecieron son: Tasa General de Inmuebles y multas por infracciones de tránsito.

Para el Estado local, estar presente y brindar respuesta a las necesidades de las economías familiares, los emprendedores, las pequeñas y medianas empresas y el sector agroindustrial y de servicios, todos ellos fundamentales para la evolución de Rafaela como ciudad, es un deber que va a la par del singular cumplimiento por parte de quienes con su esfuerzo tributan para sostener todos los servicios que el Municipio presta.