Lo decidió el juez Osvaldo Carlos. Según el fiscal, tras matarla, se cambió de ropa y fue al banco. El celular del homicida, unos guantes y la prueba de Luminol fueron claves. Comparó su tranquilidad con la del cuádruple femicida Barreda.


El Juez de la Investigación Penal Preparatoria, Dr. Osvaldo Carlos decidió que Oscar M. acusado del femicidio de su pareja, Cristina Beatriz Cattáneo, quedara detenido sin plazo, hasta la ejecución del juicio por este hecho. En su acusación, el fiscal de la Sección Violencia de Género, Familiar y Sexual (Gefas) de la Unidad Fiscal Rafaela, relató el brutal desenlace y vinculó la frialdad de quien acusó de asesinato con la que tuvo el cuádruple femicida de La Plata, Ricardo Barreda.

Gustavo Bumaguin realizó un detallado relato de lo ocurrido el martes 23 de junio. Hasta las 18.26, se tiene certeza de que Cristina aún estaba con vida. Mantenía una charla con su hija, que vive en Córdoba, vía Whatsapp, con su teléfono.

De acuerdo al fiscal, los hechos se desarrollaron de la siguiente forma: desde que dejó de hablar con la hija, Oscar M golpeó al menos cuatro veces con un adoquín en la cabeza de la víctima. Luego, tomó un cuchillo grande de cocina y lo usó al menos 10 veces en la parte de la cabeza de su pareja. Para ello usó guantes de látex que se encontraron en el piso del lado del conductor de su auto. También se halló una muestra débil de sangre en la manija del auto

Deduce que luego se cambió de ropa. Es que se realizaron pruebas de Luminol (compuesto químico que sirve para detectar sangre) y encontraron restos de sangre en la manija donde está la ropa del acusado. Y la ropa que tenía puesta cuando la policía tomó contacto con él estaba limpia. Suponen que luego, descartó la que usó al momento del crimen. También estiman que limpió el piso, se lavó las manos, y pertenencias porque la canilla de la cocina y de un repasador. También había pruebas de que había sangre en unas zapatillas que estaban en el patio y las que tenía puestas, eran nuevas, al igual que el resto de sus prendas. También sacó dos cajones de lugar, como para armar una escena de un supuesto robo. 

Después de eso, se fue al banco, con el celular de la víctima. Por la cuenta de Google, vinculada a ese teléfono, se sabe que 18.49 el aparato se mueve en auto hasta la zona bancaria, de detiene 7 minutos y vuelve a activarse a las 19.04. De acuerdo a los tickets secuestrados, sacó todo el dinero posible de una cuenta. Pero, en Tucumán 130, se apaga a las 19.08. Estiman que en ese momento, se deshizo del celular y de las prendas usadas para el crimen. Y recién a las 19.25, se habilita nuevamente, para llamar al 911 y denunciar que el cuerpo de la víctima se hallaba sin vida y que necesitaba un móvil. Tambén llamó a una vecina, acusando un robo, intentando desviar la investigación.

La defensa, destacó que el acusado es una persona de avanzada edad (67 años), que tiene graves problemas cardíacos, tratados con fármacos, y que una de sus rodillas le impiden desplazarse con normalidad y que no puede hacer fuerza. También que vecinos y socios de antaño le describen como una persona pacífica, que no quiere generar conflictos y que se mantiene en forma sumisa ante una agresión. También dicen que es imposible que haya hecho todo lo que dice la Fiscalía en apenas 10 minutos por su situación, tanto matarla como limpiar la escena del crimen

Para la defensa, fue un tercero el que ingresó a la vivienda y la mató. Hay una declaración que dice que una persona salió corriendo del lugar. Pero, según el fiscal, no condice la hora del crimen con esta situación. También remarcan que que las zapatillas supuestamente utilizadas durante el crimen, sólo impactaron en la suela, y no en toda su superficie. También denunciaron que fueron manipuladas algunas pruebas, tanto en esas zapatillas, como también en varios lugares de la escena del crimen. Consecuentemente, la abogada Anabela Pieruccioni dijo que no se constató un móvil para el crimen y que tampoco tuvo en cuenta el acoso que sufría la víctima por parte de un vecino, las denuncias de usurpación y estafa realizadas por personas de Santa Fe.  

“Si alguien hubiera querido robar, se hubieran encontrado los ingresos forzados, no se hubiera preocupado por limpiar, no habría guantes de látex con posible sangre y otros húmedos, debajo del asiento del conductor del auto que manejó el acusado para ir al banco. Hay muchos indicios, demasiados fuertes, que nos indican al acusado como autor del hecho”, dijo el Fiscal y agregó: “la señora defensora quiere desviar la acusación, recalcando la personalidad del acusado. Estando presentes la hija y la hermana de la víctima, hasta ellas mismas nos dijeron que era tranquila, con buen trato. Eso no quiere decir que no sea el autor del hecho, porque todas las pruebas lo apuntan como tal. Recordemos que la misma descripción de la personalidad es la misma que se le atribuía al señor Barreda, cuando mató a toda su familia, hace muchos años. La personalidad no le quita responsabilidad de la acción cometida”, completó Bumaguin.




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